14 de julio de 2013

LAS CARTAS DE JOHN LENNON


John Lennon fue músico, compositor, dibujante, escritor y cineasta entre otras actividades artísticas.
Conocí a Los Beatles algo tarde, me sedujeron más bien pronto, pero empecé a investigar sobre su vida y obra, de manera vertiginosa.

En 1979, cuando empecé con todo esto, no había tanta información disponible como ahora, así que lo que se encontrase de casualidad en puestos de revistas o libros usados, era ¡excelente! Sin embargo, yo tuve la fortuna de que mi primer libro que compré, nuevo e importado, fue The Beatles, (en español), de un tal Hunter Davis, lo compré porque era lo único disponible en mi mundo de entonces, fue en una feria del libro en la ciudad de México y sinceramente se me hizo muy caro, es verdad que el ejemplar tenía un grosor muy respetable, pero con toda honestidad, digo que me gustó muy poco, porque no tenía fotografías que para entonces era mi mayor atracción, pues pensaba formar, (como en efecto, años después lo hice), una gran colección de imágenes del Cuarteto de Liverpool. En cambio, tenía muchas letras. Al leerlo, me pasó algo muy similar a Homero Simpson, [Por cierto, John Lennon fue el único de Los Beatles que no prestó su voz para esa serie], cuando en un capítulo de su programa de televisión, quería informarse sobre la energía nuclear y tomó un libro para avanzados, al no entender nada, lo tiró a la basura y siguió con otro para intermedios, el cual corrió con la misma suerte, siguió con un libro para principiantes y al no comprender ni una palabra, recurrió al…¡diccionario! A mí me pasó casi lo mismo al leer la obra de Hunter Davis, no entendía muchas palabras, pues se tradujo en España, con los modismos de allá y con vocabulario más literario y culto. Eso sí, estaba repleto de exquisita y sorprendente información. Así conocí a Los Beatles. 

Más de treinta años después, y ya habiendo elegido a mi héroe dentro de los cuatro Beatles: John Lennon, pude disfrutar y aprender muchísimo más de la idiosincrasia y pensamiento voluntarioso de ese genio inglés, todo gracias a este libro que recomiendo ampliamente ahora, titulado Las cartas de John Lennon. ¡Cómo me hizo falta este texto, cuando escribí mi modesta aportación a la literatura mexicana: Héroe de la clase trabajadora/John Lennon y su obra editado en 1998, el primer libro sobre este tema que escribe un mexicano y que se dio a conocer en varias latitudes. ¡Todo lo que no he aprendido de Lennon, después de estos quince largos años que han pasado!  

Esta gran recopilación de escritos de Lennon, arroja mucha luz sobre los diferentes estados de ánimo y de ideología que vivió y sintió el fundador de Los Beatles. Descubrimos a través de ellos, la intimidad y el lado más personal del sensible compositor.  

Muchas de las cartas son inéditas y revelan sus pasiones, preocupaciones y miedos, su inconformidad, disgustos y pareceres. Las cartas están ilustradas con los dibujos del propio compositor de Imagine. Es un coctel  suculento y a veces de un extraño encanto, atiborrado con juegos de palabras, trabalenguas y bromas. Es todo el ingenio de Lennon expuesto sin cortapisas en un papel. Las letras ahí contenidas, forman ya, un valioso testimonio de su intensa vida.

Y, paradoja o no, el autor de esa recopilación con los debidos comentarios, notas, apostillas y hasta interpretaciones de los escritos de Lennon es, el mismo Hunter Davis con el que entré al estudio de la beatlemanía. 

Davis es un periodista y escritor británico que tiene el gran privilegio de ser el autor de la única biografía oficial y autorizada de Los Beatles, -ya comentada líneas arriba-, y que si bien es cierto tiene muchas omisiones hechas, muy probablemente a propósito, -pues se trataba de escribir una obra apologética sobre John, Paul, George y Ringo-, así la biografía por ejemplo, no dice entre otros puntos ciertos de la historia, que Brian Epstein, el representante del grupo, era homosexual, (muchas de estas deficiencias se subsanarían en obras posteriores como la de Phillip Norman: Shout!). Lo único cierto y muy encomiable, es que Davis contó con fuentes de primera mano cómo las entrevistas que les hizo a familiares y amigos de Los Beatles, amén que de éstos últimos, obtuvo revelaciones muy importantes de propia boca. Años después, esa biografía la enriqueció, la actualizó y la presentó en una edición muy bella. ¡Contar con ese tipo de fuentes primarias, es la envidia y el sueño dorado de todo historiador! 

Davis, no conforme con la enorme obra ya descrita, platicó y acordó con Yoko Ono  el asunto de publicar los manuscritos de John Lennon, ella al principio se opuso, porque pensaba que era un aspecto muy privado de John, finalmente dio su autorización, (¿la movió el dinero, o fue un gesto dadivoso de compartición?), y, como conclusión, los manuscritos conocidos y otros no tanto, vieron la luz pública, lo cual, desde luego, es muy agradecible. Con el permiso de la viuda en la mano, Davis, se puso a recopilar todo lo existente, contactó a muchos familiares, amigos, asistentes, publicaciones y otros medios de comunicación, rastreó y se acercó a coleccionistas particulares y corporativos y fans que tienen en su poder, los papeles originales. Con todos esos documentos, editó la correspondencia privada de Lennon, en este inigualable y hermoso libro. 

El recopilador agrupa todos los escritos como cartas, aunque en realidad se trata de notas, instrucciones, formularios, documentos oficiales, telegramas y por supuesto, también misivas, algunas muy extensas y otras muy tajantes, pero creo que todas tienen un alto valor estimativo, histórico y en algunos casos, también retórico. 

En total son 285 cartas presentadas en el libro, algunas tempraneras están fechadas en marzo de 1961 la época de la Caverna, hay otra del 15 de agosto de 1960  sobre el primer viaje del grupo a Hamburgo y otra de diciembre de 1962 cuando los Escarabajos hicieron su primera aparición en televisión. 

Para John, era muy natural escribir y le gustaba mucho comunicarse por escrito; él vivió y murió en una época anterior a los e mail o correos electrónicos, el chat, los mensajes de texto de celular o los post, entradas o estados de las llamadas redes sociales. Su mundo comunicacional era un papel y un lápiz o acaso, una máquina de escribir en donde redactó varios escritos. Desde luego que muchos de esos papeles, ahora son infinitamente valiosos, como por ejemplo, los borradores de muchas de sus canciones, o el listado de los temas que Los Beatles interpretaron en algún concierto. 

Escribió mucho de su puño y letra, haciendo honor al título de su primer libro In his own write, casi siempre plasmaba sus ideas escoltadas con dibujos, dirigidas a familiares, amigos, fans, periódicos, organizaciones de diferentes índoles y no dejó de lado a los abogados, pues también enfrentó varios problemas judiciales. 

Yoko Ono, -la viuda y titular de los derechos de propiedad intelectual de Lennon-,  y Hunter Davis se pusieron en contacto con un sinnúmero de destinatarios quienes gustosos o comprometidos, accedieron a prestar copias o a veces los originales de notas, listas, cartas, tarjetas, postales o cualquier papel que llevara la firma de John Lennon, a veces, hasta eso era suficiente, pues finalmente era un autógrafo. Yoko prestó todo lo que conservaba y el mismo Davis encontró algunos documentos dirigidos hacia su persona y familia. 

No sólo están los manuscritos, también existen sus dos libros de poemas publicados y claro los famosos e invaluables libritos escolares como el de Sport Speed and Illustrated, que escribió alrededor de los diez años de edad y el Daily Howl. Muchos de los propietarios de estas cartas, alcanzaron cierta notoriedad, otros más permanecen en el anonimato. Incluso, he llegado a pensar que el propio Paul McCartney posee algunos de ellos, adquiridos probablemente en una de las muchas subastas que se hacen de objetos de estrellas del rock. Dean Wilson otro coleccionista llegó a tener un manuscrito que facilitó para el libro. Davis refiere el caso de otra propietaria que vendió su carta para comprarse una lavadora. 

En fin, éste es un gran trabajo de investigación y recopilación. El valor de las cartas no sólo es comercial, también es literario. Los escritos y canciones de John se estudian en todo el mundo, como en la Jacobs School of Music de la Universidad de Indiana, la mayor escuela de Música de Estados Unidos. 

Son textos socarrones, divertidos, de una inspirada locura, llena de una conmovedora emoción y honestidad, retruécanos y expresiones muchas veces inentendibles que se complementan con las eruditas explicaciones e inteligentes comentarios editoriales de Davis. Cada carta incluye por lo regular, una imagen gráfica aunque muchas de ellas ya están muy deterioradas. 

Por otra parte, debemos decir que es una fortuna tener la versión en español, pues para los mismos angloparlantes, resulta muy complicado entender el significado, dado que Lennon escribía con faltas de ortografía intencional o descuidadamente o bien porque mezclaba palabras en otros idiomas o inventaba nuevas, eso sin mencionar los retrúcanos lennonianos, tan célebres.  

Es muy admirable el trabajo que hizo la traductora para esta edición quien prácticamente tuvo que adivinar muchas palabras o hasta las fechas. Para el mismo Davis, fue muy dificultoso las explicaciones. 

Entre los muchos destinatarios y cartas que escribió Lennon, están los siguientes: una tarjeta a su tía Harriet en navidad de 1951, una nota para la misma tía en donde le informa que tomó prestada la bicicleta de su primo David, una bella postal navideña con dibujos para su novia Cynthia de 1958, una carta para Stuart Sutcliffe de 1961 en donde viene incluido este pequeño y sublime poema: 

“No puedo recordar nada
que no tuviera una tristeza tan profunda
que difícilmente puedo concebir,
tan profunda que sus lágrimas me dejaban
como un espectador, de mi propia ESTUPIDEZ
Y así voy vagando con un hey nonny, nonny no”. 

Hay otra carta enviada a una fan de nombre Joan, escrita alrededor de septiembre de 1962 en la cual le envía adjunto, una púa de guitarra y una cajetilla de cigarros firmada por él mismo, cómo ella le solicitó. A veces Lennon escogía cartas al azar de la mucha correspondencia que le llegaba y otras tantas veces, contestaba personalmente las mismas, sobre todo si en la misma carta, el remitente incluía un sobre con todos los datos. También existe un listado del repertorio de su primer concierto de Estados Unidos del 11 de febrero de 1964 en Washington, una carta a su padre Alf, y otra a su ama de llaves Dot Jarlett que vivía en la casona conocida como Kenwood. 

Lennon escribió sus cartas en muy diferentes tipos de papel, pautado o hasta membretado y desde lugares muy distantes y distintos. Cuando estaba en su curso de Meditación Trascendental en la India se despedía con un “Que Dios te bendiga” o con un “Jai Guru Dev”. Desde que conoció y vivió con Yoko, siempre dibujó en sus cartas las famosas caritas de John y Yoko. 

Durante la época de las encamadas escribió la rara frase de “Dios es amor”, esto fue en mayo de 1969 en Montreal, Canadá. 

También contestó la encuesta de la línea aérea BOAC el 29 de marzo de 1969, mientras viajaba en uno de sus aviones. 

En una hoja de libreta escolar escribió y firmó un comunicado como presidente de Apple y a George Harrison lo puso como director, esto cuando tenían los problemas más severos con Paul McCartney.  

Otro mérito de este gran libro que es necesario distinguir, es que incluye fotos nunca antes vistas, o al menos, muy poco conocidas. 

Mandó varias cartas a periódicos como el Record Mirror y a revistas como la OZ y lo hacía, como ya dije, con el primer papel que encontraba a la mano, es por ello que existen escritos plasmados  en papel membretado de varias empresas como la American President Line o la American Air Lines. 

Su primer escrito: Un librito diseñado completamente por él mismo.
 No es que 1971 sea el año más prolífico de Lennon en cuanto a la producción de cartas, lo que pasa es que las fechadas en ese año son las más abundantes que se conservan. Probablemente las más fascinantes tenían que ver con Paul McCartney. Hay un fragmento dirigido a él que dice “¡Ah si hubiera una respuesta! De verdad crees que es sencilla ¿La mayor parte del arte actual ha surgido debido a Los Beatles? No creo que estés tan loco Paul”. 

También le escribió a Tariq Ali, Mike Evans y a la Reina de Inglaterra, entre muchos otros.  

Defendió e impulsó mucho la obra de Yoko Ono contra artículos detractores, decía a los que no reconsideraban el valor de la obra artística de la japonesa: “Tus prejuicios no pueden ser tan profundos”. Criticó a la opulencia y defendió muchas causas políticas, particularmente a los encarcelados injustamente, por quienes pedía clemencia. Refiriéndose al álbum de Yoko, Fly,  dijo: “…dentro de poco en las grasientas manos de la monja egocéntrica invisible que fue vista por última vez con los gorbells”. 

A una postal titulada “Spring evening” que muestra a un sátiro y una mujer, John le añadió al sátiro unas gafas redondas y a la mujer le sobrepuso una foto de la cara de Yoko, esa postal la editó el Museo Nacional de Artes de Budapest en 1819. 

También en otro escrito, defiende su propia obra: en la carta 147 fechada en septiembre de 1971 dirigida a George Martin, le dice a éste que él, Lennon, escribió al menos el 50% de las letras de Eleonor Rigby. Todos pensábamos que era una canción integra de McCartney. Esto quiere decir que la canción le gustaba a John, de lo contrario hubiera dicho que era cosa de Paul. Yo creo que sí es mayoritariamente de Paul.  

En la  carta 148 fechada el 9 de diciembre de 1971 le dice a Paul “No dices nada pero lo dices muy fuerte como si dijeras algo”.  

Escribió unas notas sobre el álbum Imagine. Son los comentarios más extensos que redactó sobre su propia música, aunque nunca se publicaron. 

Una parte interesantísima es cuando John, le escribe a Len Wood, un director de EMI para sugerirle las canciones que formarían parte de unos EP´s mexicanos. Es una parte muy didáctica, en la cual se aprende mucho, pues Lennon, realmente estaba interesado en la música de los Beatles, aunque él dijera que no. Además es de relevancia, porque dejó plasmado en papel, el nombre de México. 

Existe otra carta dirigida a su chofer Les Anthony. Es digno de mención, porque Lennon, a pesar de ser un burgués rebelde, tenía afinidad con la clase proletariada. 

Llama mucho la atención una carta dirigida a varios líderes del mundo, para detener la ejecución de Michael X, (un negro que finalmente fue ahorcado en 1975); en ella dice “…matar no es la solución.” 

Los beneficios de la canción The Luck of the irish fueron destinados al movimiento de derechos civiles de Irlanda. También apoyó la investigación para la distrofia muscular. Es conocido su concierto One to one de 1972 que sirvió para recaudar fondos para la Willowbrook School, una escuela que atendía a niños con retraso mental. Todos los conciertos que ofreció Lennon después de Los Beatles fueron benéficos y nunca cobró nada por ellos. 

En otra carta se conduele de los soldados muertos y culpa al imperialismo británico y al estadounidense, de manera muy abierta. 

Hay otra carta de Yoko en donde él sólo pone al final, “Estoy de acuerdo” 

También escribió una reseña muy interesante sobre The Goon Show Scripts. Algo que muchos no sabíamos.  

En julio de 1975 le escribe a un productor de radio en donde se sincera: “¿De verdad estoy haciendo lo que realmente quiero hacer o simplemente hago lo que se supone debo hacer?” 

En otra misiva fechada en junio de 1975, la llamada carta 208, dice que “…los Bay City Rollers, son gays excepto el que finge serlo” (¡Primicia! Los City Rollers era un quinteto escocés que hizo muy popular el tema de Saturday Night). 

A finales de la vida de Lennon, le gustaba Blondie o Donna Sumer, por eso le pidió por escrito a su asistente Fred Seaman que le comprará el disco Hot Sutf de la Reina de la Música Disco. 

Su imperdible hábito, por no decir manía, de mandar postales a gente cercana a él, (Ringo Starr o Alfred, su padre), le hizo enviar postales desde La Coruña, Singapur, Alemania, Cuba, Rusia, Japón, Liverpool y Estados Unidos, entre muchos otros. Le mandó algunas postales a Rosa López, una doméstica española que fue quien enseñó a Lennon a hornear pan y algunas palabras en español. A ella, más que una empleada, la consideraba una amiga. A Rosa le escribió desde Japón: “Buenos días” (¡en español!). Otras palabras que dijo Lennon en nuestro idioma fue “Qué pasa”, fue en la canción New York City publicada en 1972.  

En fin, en las cartas, encontramos instrucciones para sus asistentes y hasta una ingeniosa y mordaz nota para la lavandería, entre divertida e irónica. (Carta 265). 

También firmó en el libro de registro de la goleta Megan Jay, en la que Lennon de manera verdaderamente inusual, navegó, -él solo, sin asistentes-, con otros cuatro tripulantes en junio de 1980 hasta las Bahamas. Con ello, conoció la experiencia del marinero, un gusto que siempre llevó dentro. Su padre y abuelo fueron marinos. Esta aventura es muy poco conocida en su biografía.  

En la página 257 de este maravilloso libro, Davis narra la historia de una joven brasileña de dieciséis años llamada Lizzie Bravo que en 1968 hizo un viaje de vacaciones a Londres -que le regalaron sus padres por sus quince años de vida-, con su mejor amiga Denise, ambas junto a otras muchachas, muy seguido se atrincheraban afuera de los estudios EMI en Abbey Road, con la esperanza de ver a los Beatles. El único propósito de su viaje era ese, conocer, aunque sea de lejos a los Beatles. Sucedió que el domingo 4 de febrero de 1968, Paul McCartney salió de los estudios y preguntó a las fans reunidas allí si alguna podía alcanzar una nota alta. Lizzie y Gaylee Pease se ofrecieron como voluntarias y se las condujo al interior de los estudios para cantar con los Beatles, ¡Una fantasía hecha realidad para cualquier beatlémano! Estaban grabando Across The Universe, compuesta por John, y Lizzie y Gayleen tuvieron que cantar durante más de dos horas el mismo estribillo una y otra vez: “Nothing´s gonna change my world”. Gayleen compartió micrófono con Paul y Lizzie, con John. 

Último escrito que se conoce de Lennon, 8 de diciembre de 1980.
Quiero, por último, citar algunas cartas completas de Lennon, quizá son representativas, no solo por su contenido sino acaso, por su forma literaria de redacción:  

Carta 175, (p. 60): 
“Declaración de Nutopia, 1 de abril de 1973.
 Anunciamos el nacimiento de un país conceptual, NUTOPIA.
La ciudadanía del país puede obtenerse mediante una declaración de la propia conciencia de pertenecía a NUTOPIA.
NUTOPIA no tiene más leyes que las cósmicas.
Todas las personas de NUTOPIA son embajadores del país.

Como dos embajadores de NUTOPIA, pedimos inmunidad diplomática y reconocimiento en las Naciones Unidas de nuestro país y su gente. 

John Lennon
Yoko Ono 
Embajada de Nutopía
One White Street
Nueva York, N. Y. 10013
1 de abril de 1973” 

El himno internacional de Nutopia, son tres segundos de silencio, está “grabado” por Lennon y se publicó en el álbum Mind Games de 1973. La palabra Nutopia viene de Nut, loco y Utopia, utopía. 

Carta 21, (p. 200): Carta del club de fans a las fans suizas, 1962/63 
“Hola, bienvenidas todas nuestras amigas en Suiza.
Encantados de tenerles en el club de fans.
Saludos cordiales de los Beatles
John Lennon, Paul McCartney,
George Harrison, Ringo Starr.” 

John también le dirigió una Carta de amor a Mario Rossi, crítico de arte del periódico Syracuse Post Standard, John apoyó su misiva con argumentos más artísticos. (Carta 138, octubre de 1971): 

“Querido Mario (siglo XIX) Rossi,
Si en su mediocre e insignificante ataque hubiera dicho algo del siglo XX, le hubiera contestado. No lo hizo.
¿Por qué no le da su trabajo a un escritor?
De dos amantes de lo antiguo y lo nuevo.
John Lennon
Yoko Ono 

PD. Supongo que la rueda de bicicleta de Marcel Duchamp está en la categoría de cañerías oxidadas, gracias por el cumplido. (¿Ha oído hablar de Duchamp?)” 

El libro físicamente, mide 19 cm de ancho, 25 cm de alto y 4 cm de fondo. La primera edición es de febrero de 2013, fue registrado por Seyla Editores y editado por Libros Cúpula. Consta de 392 páginas, bellamente ilustrado a todo color y de muy buen papel y pasta dura.  

El genial Hunter Davis autor del libro en comento, donó en mayo de 2013 algunos manuscritos de Lennon a la Biblioteca Británica, que serán exhibidos en la Galería de los Tesoros junto a obras de Beethoven y Shakespeare. Entre los documentos cedidos a la nación figuran las letras de canciones del Cuarteto de Liverpool como 'Strawberry Fields Forever', 'She said she said" e 'In my life'. La donación fue en cierta forma, tramposa, pues el gobierno inglés lanzó un programa de reducciones fiscales para quien done objetos patrimoniales y Davis se acogió a él, con lo cual se ahorró varios miles de libras esterlinas en impuestos. Pienso que el ganador finalmente, es el público quien podrá admirar un papel con algunos trazos que ni siquiera el mismo Lennon supuso lo que podrían valer en el futuro. 
¡Espléndido libro!
Como colofón, quiero decir lo que pienso del hombre que más admiro en el mundo, (con todas sus reservas): creo que los últimos diez años de vida de John Lennon marcan toda la diferencia. Para mí, el Lennon que más admiro es el de 1970 a 1975 y por otra parte, el que menos me gusta es el de 1975 a 1980, siento que en éste último periodo dejó de pelear por los ideales que le caracterizaban y perdió mucho de su maravillosa rebeldía; se dedicó más a vivir como un maldito burgués, de esos, que él odiaba. Pero probablemente el hombre, el ser humano en general, también necesita un poco de vida familiar a veces, yo mismo lo he experimentado. Pero finalmente, ¿Quién es John Lennon? ¿Un hipócrita, un loco, un genio? O, ¿Acaso es sólo un hombre, como tú o como yo? 

 

23 de mayo de 2013

ENCUENTRO LITERARIO SOBRE LOS BEATLES, REAL DEL MONTE, HIDALGO


 
Este sábado 25 de mayo de 2013, a partir de las 14 horas, se llevará a cabo la primera velada literaria sobre la obra escrita del Cuarteto de Liverpool. Estarán reconocidos escritores y difusores de la Beatlemanía en México, además de que habrá venta de memorabilia y la actuación de tres grupos musicales.

La cita es en el Centro Cultural de Real del Monte, Hidalgo. La entrada es libre.

Me da gusto que nuestro estado de Hidalgo, sea promotor de este tipo de eventos, ya en 1992, organizamos el primer festival sobre Los Beatles, en Pachuca, ahora hay distintos eventos de la misma naturaleza y de gran importancia.
Espero que la respuesta del público sea definitiva, pues yo considero que la comunidad, la gente, es quien debe apoyar la cultura y el arte en todos sus niveles. Por lo pronto, les estamos dando oportunidad a jóvenes que inician en esto de la música, para que continúen con su trabajo.

Creo además, que este Encuentro Literario, es el pretexto idóneo para que nos saludemos amigos de hace ya muchos años.

Admiro mucho a los coleccionistas y especialistas en el tema, que no sólo acumulan objetos o datos, me parece que lo mejor, es compartirlos con la sociedad, mostrar otras alternativas de calidad a la gente que por motivos de edad, no conoció a Los Beatles. ¡Qué bueno que nuevas generaciones, se acerquen al gran trabajo de John, Paul, George y Ringo! Yo llevo más de treinta y cinco años, difundiendo el fenómeno artístico-social de la Beatlemanía, a través de muy distintas formas, probablemente la más importante sea el programa de radio Concierto Beatle, de 98.1 FM,  que ya tiene más de 27 años al aire. (¡Y los que faaaaaaltan!).
Al mismo tiempo, deseo promover, la belleza e importancia histórica que tiene nuestro Pueblo Mágico llamado Real del Monte. Su subsuelo aportó una grandeza insospechada a la economía de México, debido a la minería. Tiene gastronomía, varios museos muy originales como el de Medicina Laboral, el del Paste y el de la Industria Minera, donde se puede vivir la experiencia de bajar a los obscuros y silenciosos socavones. Cuenta además con otros sitios de interés. Tiene un bosque maravilloso, edificios añejos y el privilegio de ser la sede donde se jugó el primer partido de futbol,-con el primer equipo de ese deporte en México: El Pachuca Athletic Club, que fue fundado por mineros ingleses, hacía 1900-. En Real del Monte se dio la primera Huelga de América y por primera vez se aplicó la vacuna contra la viruela en 1779, dato desconocido hasta ahora.

Real del Monte es sede del Instituto de Artes de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.
En Real del Monte, se pueden encontrar muchas artesanías de gran belleza, hechas de distintos materiales y sobre todo de plata, que además aquí se consigue a precios muy módicos, pues es una de las más baratas de todo el país. Por su belleza, el poblado ha sido elegido como locación para filmar varias películas, comerciales y telenovelas.

Real del Monte se encuentra sobre el llamado Corredor de la Montaña, a unos 10 kilómetros de Pachuca, -menos de 15 minutos-,  y en ésta última se puede visitar el antiguo Colegio de Propaganda Fide y el antiguo Hospital de San Juan de Dios. Modernamente tenemos el Parque Cultural Ben Gurión con su pisal de mosaico que es el más grande del mundo, la Universidad del Futbol y el Museo y Salón de la Fama del Futbol, entre otros.
 

¡Los esperamos a todos!
 

 

25 de abril de 2013

LA MEJOR COLECCIONISTA




Cuando empecé a presumirle a todo el mundo que había conocido a la mejor y más apasionada coleccionista de toda mi vida, muchos me ignoraron, otros no sabían de lo que yo estaba hablando y, particularmente Alba, mi hija, aventuró una reflexión al aire en la que preguntó que si coleccionar objetos no era un poco como estar enfermo, (o estar muy vacío). Ese comentario me movió el tapete de manera singular, porque yo soy coleccionista desde que tengo uso de razón y traté de dar mis razones respecto al arte y sacrificio que representa el reunir las manifestaciones culturales del hombre o de la naturaleza; pero no sólo eso, sino también clasificárlas y estudiarlas, con la finalidad de que generaciones posteriores conozcan el pasado  a través de los artefactos o de los elementos naturales que el universo nos ha prodigado. 



Si no fuera el caso, ¿Entonces para qué existe la Arqueología o la Historia? Odié por ejemplo, el comentario absurdo de alguien que dijo que eso era ser un “acumulador convulsivo”. Fue un comentario desagradecido y muy desafortunado, porque si no fuera por los que juntan obras de arte, o libros, qué pobre sería el ser humano en general. Una cosa es no querer deshacerse de objetos sin valor, y otra muy distinta es clasificárlos con un sentido de enseñanza  y deleite, y sobre todo, si aquellos nos remontan a una parte feliz de nuestra vida, ajena a la maldad tan habitual de nuestros tiempos. Es el caso que nos ocupa. Y podría argumentar más. Pero, aquí la dejo.



A los coleccionistas se les ha llamado de muchas formas: al que acumula sellos postales se les dice filatelistas, a los que les gustan las monedas antiguas, se  dice que cultivan el arte de la numismática, a los que coleccionan discos se les llama melómanos, a los que coleccionan billetes de circulación actual, simplemente se les llama, ricos., ¡jé , jé, jé!




De pronto recordé un cuento de un libro que se llama ‘Cosas de hogaño y antaño’, que relata las aventuras de un tipo bien indiferente, que de la nada, recibió una carta y le gustó el timbre postal, después recibió otras y empezó a estudiar al respecto. Pronto entró a clubes especializados y empezó a distinguir el valor de un papelito de esos, debido a su antigüedad o a su número limitado de edición. Por tratar de conseguir los sellos más valiosos vendió todo lo que tenía, y al final defraudó a la empresa donde trabajaba. Obviamente terminó en la cárcel, y desde ahí escribía a todo el mundo, con tal de tener sellos postales de todas partes del universo. Obsesión o no, lo cierto es que si no fuera por los coleccionistas, jamás existirían por ejemplo, las bibliotecas, hemerotecas u otros. De verdad.



Yo, por ejemplo, siempre quise saber todo de un mismo tema, por eso me dediqué desde muy niño a juntar todo lo que se puede conglomerar: así, acopié cientos de cajas de palomitas que recogía en las funciones de cine a las que nos llevaban nuestros papás en los años sesenta, y digo “nos” porque en esos avatares competía con mi medio hermano que tanto quiero, Ricardo. Casi siempre le ganaba en recoger ese tipo de basura que en efecto, lo era, pues mi mamá en cada oportunidad que tenía, tiraba todo lo difícilmente juntado al camión de la basura, -por supuesto con todo el dolor nuestro-. Recuerdo que llegue a juntar más de 200 cajas de ese tipo. Luego me dio por apilar sobres de café de la marca Legal y cajitas de Knorr Suiza las que por cierto, me gustaban mucho, eran muy bonitas, (de color amarillo) y las que luego, utilicé como ladrillos para construir un edificio más o menos grande. 



También coleccione revistas, llegue a tener todos los ejemplares de Kalimán, desde el número uno, lo cual fue casi una hazaña porque yo los buscaba en los tianguis donde vendían revistas usadas. También llegue a tener todos los números de una revista de futbol, es decir, un cuento –que  ahora le llaman cómic-, conocido como Borjita, una historieta que narraba las aventuras de un equipo imaginario de niños, basado en el Club América, (¡Puta, que resbalón, di! Bueno, de todo se aprende).




También coleccioné todo tipo de planillas o álbumes que se vendían afuera de mi primaria. Las planillas, que casi siempre eran de luchadores, se cambiaban una vez completadas, por máscaras o pelotas de futbol; los álbumes sí eran más difíciles de llenar y recuerdo que comprábamos muchos sobrecitos que costaban cincuenta centavos y que traían de tres a cinco estampas, casi siempre repetidas por lo que seguidamente echábamos volados todos los niños del barrio, poniendo como apuesta montoncitos de estampas repetidas. Yo llegué a tener muchas repetidas que luego ofrecía a cambio de una sola que yo no tenía. Era muy común el intercambio de las estampas y la concebida frase, -mientras el oferente pasaba una a una sus estampas-, el: “Ya, ya, ya, ya, ya, ya, ya, ya, ya, ya, ya,  ya …¡esa no!” Estampa que se convertía en una verdadera joya para completar el álbum. De todos los álbumes que junté, solamente uno pude tener consumado, es decir perfecto, fue el de La Pantera Rosa del cual la estampa bien difícil de conseguir era la número dos, que aun así, obtuve de todos modos y ya ni recuerdo como fue, (Ni siquiera tenía pegamento para colocar mis estampas, y a pesar de ello, me las ingeniaba). También tuve una colección importante de carritos deportivos, helicópteros, barquitos y aviones que venían de regalo en los productos Marínela, particularmente, los Submarinos traían de obsequio un rompecabezas armable de estas piezas, eran bonitos estos fragmentos y también los avioncitos, realmente eran modelos muy aerodinámicos.




Yo, a pesar de ser de los niños más pobres del barrio, no sé ni de donde obtenía para comprar esos productos chatarras (es decir, que la mercadotecnia y la mercadología siempre han existido), compraba los dichosos Submarinos, específicamente los de sabor vainilla pero no para comer el pan, sino para conseguir el armable y ponerlo en mi ventana de la casa rentada en la vecindad de Gómez Pedraza número 108 de la ciudad de Toluca. También coleccioné las cajitas de cerillos de la Central, que en el anverso, regalaban una pequeña reproducción, de alguna pintura clásica, que se exhibe en las mejores pinacotecas del mundo. De todos esos tesoros, lamentablemente, ya no conservo nada.



Luego me dio por conocer el nombre de todo tipo de bebidas alcohólicas y así apunté en una libretita, -que usó mi hermana en su formación como secretaría-, todo lo que aprendía al respecto: brandy, coñac, ron, tequila, y muchísimos otros. Quien diría que acabaría probando todo eso, en la vida real…, en fin. También recopilé el nombre de todas las películas de una morena italiana que hacía cine erótico, hoy porno, que de verdad no me acuerdo como se llamaba. Empecé a reunir sus títulos, porque eran muchos y yo casi había visto todos.



Luego empecé a oír música de un grupo que de verdad, al principio no me gustaba mucho, pues yo era de la gloriosa época Disco. Los conocí de muchas formas: primero, de niño, vi una de sus películas que me dieron entonces miedo, era Let it Be. Me asustaba el tal Lennon, parecía una bruja; además de que fue la primera película que vi, sin argumento. Antes estaba acostumbrado al film western, y especialmente admiraba a Cary Grant. De esa película sólo me gustó algo de su música, y acaso, sentí algo terrible en mi alma, cuando fue la policía por los que tocaban en esa azotea, que era eso, aunque yo no lo sabía.


Luego mi hermana me empezó a llevar a bailes donde los grupos interpretaban canciones de Los Beatles como, “Coqueta”. En la casa de mi papá, (no en la mía, yo no tuve papá), escuchaba una buena canción de un tal Elton John, que me gustaba mucho y que yo pensé que era uno de Los Beatles. ¡Já!, Después no me salieron las cuentas: ¿Pues no que eran cuatro?



María Eugenia, una de mis primeras novias y a quien quise mucho, fue la que me dio el empujón final, pues siempre me platicaba de Los Beatles, y es más, me hablaba de un amigo suyo de la preparatoria particular, -donde ella estudiaba-, de verdadero caché  de entonces (¿o sea, no?), la Ibarra Olivares, que ya era decir, (yo entonces iba apenas en la Secundaria General Para Trabajadores, pues por motivos económicos, dejé de estudiar tres años, hasta que mi hermana Blanca me dijo que siguiera estudiando, -Te amo Blanca, gracias por todo-. Era la secundaria más fuchi de entonces).


Antes, Estela, una compañera de la secundaria, me prestó un disco de Los Beatles, era el For Sale. Yo era un fanático de la música disco, a la que llegué a bailar y dominar muy bien. No pocas veces la gente me hacía ruedita por los pasos que inventaba. Me gustaba mucho. Así, en ese entendido, estaba yo enamorado de Donna Summer y su canción “Try me” que es una delicia. Un día, Estela, llevó ese disco a la escuela, de inmediato que lo vi, se lo pedí prestado, ¡Era… la versión larga! ella dijo que sí, pero para no cargar, me prestó los dos álbumes que llevaba en ese momento, el otro era el For Sale de Los Beatles. Acepté lleno de júbilo. Y cuando al final me aburrió el disco de Donna, empecé a escuchar el otro. Al principio me chocó, se oía muy viejo, pero a fuerzas de oírlo, me empezaron a gustar algunas canciones, entre ellas la de Rock and Roll Music.


Luego Eugenia me prestó dos sencillos, uno fue el de Get Back y el otro el de Hey Jude, con todo y letras. Fue entonces cuando prendió la Beatlemanía en mí. Sobre todo por los celos que le tenía a su dichoso amigo, pues él tenía el “Álbum Blanco”, what…?!!! ¿Qué es eso? Nadie podía apantallarme así, tan impunemente…Yo no podía permitir que mi novia admirara a otro que no fuera yo.


Pronto empecé a buscar todo al respecto y con muchos sacrificios verdaderos, empecé a juntar muchas cosas de ellos, hice maravillas para comprarlas, entre ellas, fueron fotos del grupo, (al principio me gustaban por igual, Kiss, Bee Gees y Beatles, y coleccionaba todo sobre ellos), las conseguía en una revista que se llamaba Notitas Musicales, (que también coleccioné). Al principio fue una pequeña carpeta, luego otra más grande, luego dos, y al final, tengo cuarenta y cinco  carpetas de tres pulgadas llenas de fotos clasificadas que suman ya, una cantidad más que considerable que pretendo registrar en el libro de Records, a ver si me alcanza la vida para intentarlo. Ese es mi gran tesoro, por todo  el trabajo que me dio, (¡gran trabajo opps!). No tengo otra cosa de valor. Y después de todo lo que tengo ahora, aun así, me dejó, María Eugenia.




Sin embargo, al conocer a mi querida amiga Marychú, me quedé totalmente al margen del coleccionismo, ella tiene todo: Hadas, relojes, muñecas, miniaturas, ángeles, monedas, (cucharas, ¡guau!), teléfonos y muchas otras cosas que solamente reflejan un deseo intenso de que los seres humanos recuperemos esa parte esencial de nuestras vidas que es: nuestra infancia. Todo tiene coherencia, todo tiene un sentido didáctico, todo tiene un amor a los niños y a la búsqueda de esa inocencia que se pierde con el tiempo.



Yo la admiro mucho, y le agradezco que comparta a lo mejor, ese mundo de juguete, pero resulta al final, terriblemente bello. Yo no conozco a nadie que tenga, o que sea,  como es ella. Es dueña de la amabilidad, de la generosidad, de la ternura y del trabajo, y me siento bien afortunado cuando me dice: amigo.


Retomando el comentario de Alba, puedo decir que si no fuera por esas personas “enfermas” o con vacíos que se dedican a recopilar objetos o noticias sobre un tema particular, las generaciones nuevas, serían tristemente, muy ignorantes.
Es muy conocida la anécdota de que un príncipe europeo, dado a coleccionar obras de arte, de pronto le nació un altruismo insospechado, y decidió abrir un ala de su palacio, para que la gente común, conociera el acervo artístico que poseía. En ese momento nació el primer museo del mundo.



Y si no fuera por esos coleccionistas, nunca tendríamos los hermosos, pedagógicos y placenteros museos que tenemos ahora.

Gracias Marychú. Te admiro y estoy sumamente asombrado por tu dedicación a los pequeños detalles. El tiempo y la humanidad, algún día, te lo van a agradecer y a se van a embelesar por tu trabajo. Yo ya empecé a hacerlo…Eres la más grande y mejor coleccionista que he conocido en mi vida. Te quiero y respeto mucho. 
Nos conocimos por nuestra afición a Los Beatles, y soy uno de los privilegiados que ha podido conocer ese esfuerzo tan apasionado.

(Todas las fotos corresponden a la colección de mi amiga, ¡¡¡y lo que fáaaaaalta por ver!!!!







22 de marzo de 2013

VIRGEN DE DOLORES 2013

“Y al final, el amor que tú cosechas, equivale al amor, que tú, sembraste”. Me parece que esta frase de Los Beatles de 1969 se aplica concienzudamente, al ya largo trabajo que llevo desempeñando en favor del patrimonio cultural de Hidalgo, de México y por supuesto del arte universal desde hace tiempo, y con toda la pasión posible.

Después de algunos años de haber retomado e impulsado una tradición añeja, compleja, vistosa y muy emotiva que es la instalación del altar de Dolores, primero en el ex convento de San Francisco de Pachuca, el cual, definitivamente, ya arraigó entre la comunidad como una costumbre de cada año, logramos después implementar que la exposición referida se montase también de manera ininterrumpida en el claustro del ex convento de Tepeapulco; poco después hicimos lo mismo en la casa agustina de Actopan, exposición que se ha caracterizado por ser muy colorida, esplendorosa y complicada en cuanto a elementos que lo decoran.

Finalmente ahora, hemos extendido esta emoción y orgullo que nos da identidad como pueblo, al municipio de Acatlán, Hidalgo, (y que a mí en lo personal me trae tantos recuerdos hermosos), pudimos contagiar a gente sensible de ese bello poblado, particularmente a la asociación Fray Alonso de Borja, para que ellos, también, con el apoyo y asesoría del Instituto Nacional de Antropología e Historia, montaran su propio Altar. El día de hoy se inauguró y me llevé una verdadera sorpresa al ver lo majestuoso e increíblemente laborioso que fue su colocación: Aserrín pintado, flores hermosas y plantas aromáticas, cortinajes, iluminación, papel picado, semillas, música ambiental y muchos otros elementos que hacen de esta muestra, -a mi criterio-, una de los mejores de todo el país. Sinceramente admiro y felicito el entusiasmo de la comunidad de Acatlán, por acoger, rescatar, difundir y promover este patrimonio cultural intangible tan lleno de creatividad. El plus que tiene esta instalación es el trabajo colectivo, pues las familias o comunidades que montan su Altar, se designan tareas específicas para aportar los elementos característicos de la celebración, (sobre todo los enmarañados tapetes de semillas que requieren horas de dedicación y paciencia). La instalación, que si bien es cierto tiene orígenes religiosos, ahora forma parte del patrimonio costumbrista de nuestro país.

       
Todo lo anterior posiciona al estado de Hidalgo como una de las entidades federativas más apasionadas por la defensa y fomento de su múltiple y valioso acervo cultural.

Empero, confieso que me hubiese gustado ver en la inauguración a más niños y jóvenes en búsqueda de lo suyo, en el legado patrimonial que les han dejado como herencia cultural, sus antepasados.

Desde aquí invito a todo el mundo a que vaya a conocer esta maravilla y apuntalar económicamente, -con donativos, a la Asociación-, ya que la entrada es libre; creo que la gente con posibilidades, debería apoyar a ese hermosísimo y antiguo convento, que bien vale la pena. Desde luego no deslindo la obligación que tiene el gobierno, de hacer la parte que le corresponde. Pero si no la hace, tendremos que entrarle los ciudadanos. ¡Es nuestro patrimonio!

Termino mi comentario con otra frase que también cantan Los Beatles y que se refiere a que si conociéramos la grandeza y pluralidad que tiene México en materia de patrimonio cultural y artístico, y si al hacer esto con la debida conciencia, y si enseguida lo contrastáramos con otras naciones que no tienen la historia ni magnificencia de nuestro país, entonces aprenderíamos a valorarlo, a respetarlo y a darle todo nuestro amor, es decir, “Conocerlo, es amarlo”.  


16 de marzo de 2013

BLACKBIRD


Muchos títulos de canciones de Los Beatles, -y las traducciones de las letras mismas- obtenidos de libros españoles suenan para nosotros los mexicanos, si no divertidas, al menos, diferentes. Es el caso de Blackbird: -literalmente, Pájaro negro-, canción que en español le pusieron Mirlo, o el Cuervo. Se trata de una bella composición de Paul McCartney inspirada de algún modo por los famosos conflictos raciales en Estados Unidos de 1968, (que encabezó el activista negro de derechos civiles Martin Luther King, muy admirado por el que esto escribe); motivada por el movimiento feminista y por la ideologización socialista y liberal de los estudiantes universitarios de diferentes países, que incluyen a México, entre otros.
La década de los sesenta se distinguió por ser un periodo de revolución de los esquemas de pensamiento en el mundo y por supuesto, Los Beatles fueron los líderes. Otro ejemplo: el tema Revolution.

Paul grabó Blackbird con una guitarra acústica Martin D28 el 11 de junio de 1968 en el estudio número 2 de Abbey Road, George Martin la produjo y el ingeniero de sonido fue Geoff Emerick. Es célebre el ritmo que Paul marca cuando choca el pie contra el piso. Se publicó en el majestuoso álbum doble llamado The Beatles (o, Álbum Blanco en referencia a su pasta que es totalmente de ese color, ¡otro gran ingenio!), el 22 de noviembre de 1968.
Blackbird fue inspirada por Bourée in E minor, de Bach, que es una conocida pieza de guitarra clásica, el Bourée se caracteriza por la melodía y los bajos que se tocan al mismo tiempo. El tema es tan simple que sólo incluye un doblaje de voz de McCartney y un efecto de ave en distintos tiempos. Es sencillo, y sin embargo, es tan bello…

Muchos artistas la han grabado y ha servido de fuente para otras producciones, ya de cine, ya de música. ¡Cómo no recordar a Paul interpretando este tema en vivo! Desde 1976 le gusta hacer una parte acústica y/o solista en sus presentaciones en vivo, donde él solo, frente al público complaciente y complacido, ejecuta y canta esta deliciosa pieza.
Parte de la letra dice: “…Pájaro Negro, toma tus alas rotas y aprende a volar… hacia la luz de la oscura noche negra…”

9 de marzo de 2013

DEBO ESTAR EQUIVOCADO: FB

Ahora que vi que un estado, post o entrada mía en Facebook, [le dicen a ésta asombrosa página despectivamente: FB, a lo mejor por economía de lenguaje, (en mi época le llamaban pereza), o por modismo], no tuvo ningún “Me gusta”, me di cuenta de la imperiosa necesidad que han generado en nosotros los creadores y desarrolladores de la tal red social. No es del todo malo esa condición, pues de alguna manera, la intención de FB, es forzar a los suscriptores que publiquen cada vez más, contenidos de calidad, interés, o de mucha imaginación. Creo, que ese es el gran aporte de la mentada red.
He visto ideas, pensamientos, sentires, composiciones, y fotomontajes de mucha creatividad e inesperada sorpresa, -aunque parezca redundante-. Hay incluso suscriptores que enseñan modales u ortografía o sugieren lecturas o forman opinión y criterio, que ya es decir y de mucho agradecer.
Sin embargo, la parte negativa de FB, es la esclavizante estadística de saber cuántos “like it” tienen nuestras opiniones o estados de ánimo. Reconozco que a través de este medio, he encontrado las mejores fotos de los Beatles que jamás imaginé, (yo que me las daba de ser el coleccionista más completo en ese renglón). Comentarios, pensamientos y hasta chistes súper creativos y divertidos, pero también he encontrado las cosas más estúpidas como: “Ya llegué a la oficina” o “Me dispongo a cenar”. Mi mente tan racional y crítica no admite, a veces, esas tendencias o modas, me parecen un insulto a la inteligencia natural del ser humano. También conjeturo y acepto, que FB como creación comercial, debe y tiene que volverse adictivo, -es su objetivo-, como en su momento lo fue Messanger. Me da mucha tristeza ver cuantos jóvenes y niños, no pueden vivir sin su teléfono y a cada segundo lo consultan. Ya olvidaron la parte verdaderamente social que es convivir con personas reales y no, virtuales.
Soy de los que creen, -porque no soy el único, o bueno, a lo mejor sí, porque no conozco a otro que piense como yo-, que esos medios, incluido el mensajero de texto del celular, imponen una moda, es decir, que ahora se debe comunicar más con menos palabras, incluso con menos letras como el ejemplo de: “K moxa soi :)”
El lenguaje tan bello se ve ahora enriquecido con símbolos y emoticones. No soy un purista porque a mí me encanta hablar con el lenguaje más florido y lépero que existe, pero no me atrevo a mancillar el diccionario, por muy adaptado que esté yo, -a fuerzas-, a la modernidad. El español es tan rico y tan vasto que a veces creo, pretendemos, desafortunadamente, reducirlo al simplismo del idioma inglés, que no le llega ni a la mitad de la belleza ni esplendor de nuestra lengua. Soy antiguo, -viejo, digamos la verdad-. También lo acepto.
Soy antiguo y también soy de la opinión firme de que debemos aprovechar los avances que la tecnología nos obsequia y si tenemos ahora correo electrónico, pues no debemos enfrascarnos en el telegrama, por citar un ejemplo. No obstante, pienso que el FB, -digo ese medio porque tengo dos cuentas en él, Twiter y otras  las desconozco-, debería quitar ese motivante, pero a veces humillante: “Me gusta” porque si no todos tenemos talento para gustar a los demás, no por eso dejamos de ser personas con cualidades.
Creo que sin eso, dejaríamos de ser como una amiga que conozco que a todo le da: “Me gusta”, probablemente por su poca capacidad crítica, o lo que es más posible, porque quiere que a sus comentarios o publicaciones, todos sus amigos respondan con otro “Me gusta”, aunque sea inconscientemente o por pura reciprocidad o agradecimiento. Eso refleja la necesidad que tenemos de aceptación y hasta admiración social. No es pernicioso, simplemente es un perfil del ser humano. No es bueno ni es malo, simplemente, es. Pero opino, que se pierde el rigor del criticismo, el que debiera ser una característica que distingue al ser humano de los otros organismos vivos.
Eso pienso yo, muy seguramente todos los chavos y gente con ideas modernas, piensan diferente a mí y eso es lo bonito, la pluralidad de ideas. Y bueno, finalmente, si yo no creyera en FB, esto no lo hubiera publicado también en este medio tan popular que absorbe tanto. Pero creo más en las personas en vivo, en la sonrisa real y no de fotografía, en la plática en vivo, y no en el chat, -que además me parece una palabra muy fea por su pronunciación-, a diferencia de la palabra, conversar..
(¡No manches, esta reflexión fue sólo porque no le dieron a mi estado publicado en FB, un pinche y maldito ”Me gusta”, vale ma…!)
(Soy víctima de un millonario, yo que soy socialista; me enteré pues vi la película del creador de FB, mientras viajaba en un camión de ADO, ¿¿o sea ves??).
Al final le di a mi comentario, un: “Me gusta”, ¡jé, jé, jé!

24 de febrero de 2013

SÓLO TENGO UN LÁPIZ Y UN PAPEL, CONTRA EL MUNDO


Desde que tengo uso de razón, me ha gustado en demasía, jugar con la imaginación y con las grandes potencialidades que implica su manejo y embrujo. Es como una necesidad o como algo implícito en mí. Siempre he desarrollado historias y posibilidades acerca de casi todo lo que me rodea: personas, lugares, momentos y cosas en general. Adoro tener ese contacto lúdico con el  famoso, “y,…si hubiera…”. Así, escribí mi primer cuento entre los ocho y diez años de edad. Los nombres de mis personajes los tomaba de lo  primero que veía enfrente,-esa es la razón por la que uno de ellos se llamó  “Mentolatok”, sólo porque lo que primero vi enfrente fue una pomada de Vick, el medicamento contra los resfriados-. Ésta práctica la llevaba a cabo especialmente cuando no tenía nada que hacer, léase, estar formado en la fila para comprar tortillas, por ejemplo.
Mi primer “novela” por decirlo de algún modo, la escribí en mi periodo escolar de la secundaria, se llamaba “Viaje nocturno” y se trataba sobre el recorrido de un camión de pasajeros que durante su ruta habitual que duraba casi toda la noche, sucedían muchos imprevistos entre los pasajeros, enredos y reflexiones. Me gustó mucho y, con un miedo incontrolable, me atreví a mostrarle mi manuscrito a mi héroe de entonces, César Zapata Paz, mi gran admirado profesor de la materia de Español, de quien aprendí mucho. Él con gusto se llevó mis papeles, y después de dos larguísimos e interminables días, me llamó al finalizar la clase. Me dijo que me felicitaba por mi trabajo y que siguiera adelante. ¡Qué emoción indescriptible sentí con sus palabras! Salí corriendo y al ya no poder aguantarme las ganas, abrí las hojas engrapadas de mi enorme escrito. Toda la monumental alegría que sentí, se vino completamente abajo al ver que mis queridas hojas fueron brutalmente  azotadas y corregidas por la mala ortografía que tenía yo, entonces. ¿Uf! Pero eso no me desanimó. Lejos de eso, escribí otras novelitas llenas de derrochada imaginación. Recuerdo una que me fascinó particularmente, se trataba de un Hotel que narraba todo lo que le pasaba dentro de sus cuartos,; sí, era un hotel que hablaba y sentía y que comentaba su parecer sobre los huéspedes o sobre los dueños, o sobre el calor, o sobre cualquier cosa que viese sobre su privilegiada posición geográfica. Era una buena novela. Todas mis novelas se las prestaba a mis amigos y muy especialmente a las novias que tuve entonces, -de algún modo había que asegurar la poca atracción que tenían ellas sobre mí, fue mi método, aunque reconozco que no funcionó del todo como yo esperaba-. Lamentablemente en esos préstamos, también perdí los originales, pues casi todas, -menos una-,  perdí todas mis novelas en esa búsqueda de encontrar lectores, -seamos honestos,  lectoras-, y si se quiere ser más exigentes, casi fieles.
La novela que aún conservo, curiosamente se llama “El novelista” y sus personajes principales eran un tal Horacio Cetera y una tal Alba Lenna Rainin, los nombres por supuesto, los obtuve de lo que más amo en el mundo: la música. El primero fue un préstamo cultural tomado del vocalista del grupo Chicago, y el segundo es una composición de mi nombre y del ser humano que más admiro en el universo : John Lennon, se me hizo hermoso trasladar esa figura de Lennon a una mujer, pues la mujer es lo que más embelesa a mis sentidos emociones y sentimientos.
Afortunadamente pude materializar esa fusión extraña en, Alba Lenna, mi hija, ella tiene un nombre inventado, pues si bien es cierto “Alba” existe y significa amanecer, Lenna con doble “n”, no, -Con una “n”  sí existe-.
Pronto dejé el género novelístico y me dediqué más al cuento, de los cuales, -una selección de ellos-, se publicaron en el libro “Hombre de ninguna parte”, el que incluye además, una antología de poemas, que es el otro género literario que desde siempre he cultivado.
Soy escritor por vocación, más que por necesidad o formalismo. Y como les digo a mis compañeros del programa de radio: “si con nuestro trabajo arrancamos al menos una sonrisa de algún  radioescucha, ya valió la pena pagar los 6.50 pesos que cobra la combi que nos lleva del centro a la estación de radio”. Trasladando esta imagen a las letras, digo:  que si logro que alguien reflexione en torno a las ideas que plasmo en mis escritos, ya valió la pena el gasto del lapicero Bic, o, ahora , el uso de este espacio virtual…

14 de febrero de 2013

ESPERO NO ENAMORARME DE TI



Well I hope that I don't fall in love with you (Espero no enamorarme de ti)
'Cause falling in love just makes me blue (Porque enamorarme me pone triste)
Well the music plays and you display (La música suena y tú muestras)
Your heart for me to see (Tu corazón para que yo lo vea.)
I had  beer and now I hear (Tenía una cerveza y ahora oigo)
You calling out for me (Que me estás llamando)
And I hope that I don't fall in love with you (Espero no enamorarme de ti).

Well the room is crowded, there's people everywhere (Bueno, la sala está llena, hay gente por todas partes)
And I wonder, should I offer you a chair? (¿Y me pregunto si debo ofrecerte una silla?)
Well if you sit down with this old clown, (Bueno, si te sientas con este viejo payaso,)
Take that frown and break it, (Desfrunce el ceño)
Before the evening's gone away, (Antes de que la noche acabe)
I think that we could make it,(Creo que podríamos hacerlo.)
And I hope that I don't fall in love with you. (Y espero no enamorarme de ti).

Well, the night does funny things inside a man, (La noche hace cosas divertidas dentro de un hombre)
These old tomcat feelings you don't understand (Estos sentimientos de gato viejo que tú no entiendes)
Well I turn around and look at you  (Me doy la vuelta y te miro)
You light a cigarette, (Encender un cigarrillo)
I wish I had the guts to bum one, (Me gustaría tener las agallas de gorronear uno,)
But we've never met (Pero nunca las encontramos.)
And I hope that I don't fall in love with you  (Y espero no enamorarme de ti).

I can see that you are lonesome just like me, (Puedo ver que estás tan sola como yo)
And it being late, you'd like some company, (Y se hace tarde, te gustaría alguna compañía)
Well I've had two, I look at you, (Bien, ya somos dos, te miro)
And you look back at me, (Y tú me devuelves la mirada)
The guy you're with has up and split, (El tipo con quien estabas se levantó y se largó)
The chair next to you's free, (La silla a tu lado está libre,)
Then I hope you don't fall in love with me. (y espero que no te enamores de mí).

Now it's closing time, the music's fading out, (Están cerrando esto, la música se apaga)
Last call for drinks, I'll have another stout. (Últimada llamada para las bebidas, voy por otra)
Turn around to look at you, (Me giro para mirarte)
You're nowhere to be found, Y no te veo por ningún lado)
I search the place for your lost face, (Busco por el lugar tu cara perdida)
Guess I'll have another round (Supongo que tendré otro asalto)
And I think that I just fell in love with you. (Y creo que me enamoré de ti).




Verdaderamente, esta maravillosa y singular  canción es una de las más hermosas que he escuchado en toda mi vida. Musicalmente es bella, y su parte letrística  es sentimental y  está llena de absoluto arrobo. Sublima mucho imaginar la escena en donde el cantante conoce a una chica en un bar, -que está lleno de cerveza y música-, él le ofrece su condición de payaso viejo, con sentimientos de gato; le propone compartir las soledades de ambos, pero ella, simplemente, se va.

Como muchísimas  canciones, ésta es un referente más en mi vida. Me encanta; y pensar que la conocí, -a la canción y a ella-, de manera completamente accidental...

12 de febrero de 2013

LA CAJA DE VINILES




Se vertieron muchos comentarios en torno a la nueva Caja de Los Beatles,- recientemente publicada-, la mayoría de ellos en contra. Y es que esperábamos que por el precio y la expectativa generada, la colección estuviera al nivel adecuado. Es verdad que tiene muchas fallas, pero me parece que es un gran artículo  coleccionable, sobre todo para las nuevas generaciones que sólo conocen los formatos digitales y siempre es un gusto y una emoción distinta, disfrutar del arte original, con todos sus asegunes. Por ejemplo, el audio de la cara B del Sargento Pimienta, es muy deficiente, se escucha pastoso. Hay muchas fallas en las impresiones, probablemente la más evidente sea que el disco del Viaje Mágico y Misterioso, venga como la versión americana, es decir en LP y no en doble EP como la original inglesa, otros errores menores son por ejemplo que el tema Baby you´re a rich man, está adjudicada la autoría a George Harrison, cuando en realidad los compositores son Lennon y McCartney. En fin, dicen que la versión prensada en Europa es mejor que la que importaron de Estados Unidos para México. Lo cierto es que el libro es de inmejorable calidad y con fotos fantásticas.



1 de febrero de 2013

HEY!

Ahora que entramos al mes del amor y amistad de 2013, (¡pfff!), creo oportuno comentar unas palabras sobre esta canción que me gusta y me mueve mucho.

Había un restaurante en Pachuca que no cerraba toda la noche, -era raro pues en provincia todo se cierra temprano-, se llamaba Mario´s. (Había otra cenaduría que también vendía cerveza, estaba junto al cine Alameda, pero ese cerraba a las dos de la mañana), al Mario´s, íbamos todos los noctámbulos y bebedores. Los anormales salíamos de ahí, ya con plenos rayos de sol, -nosotros, los llamados en ese tiempo, bohemios o enamorados-. El restaurante estaba en la calle de Matamoros en pleno centro de la ciudad. Cuando se nos acababa el alcohol del día, íbamos a ese lugar, no para comer, sino para seguir tomando. La cerveza estaba terriblemente helada. -y más a esas horas de la madrugada-. Ahí fui muchas veces con Lorena, una niña inimaginable, llena de alegría y positivismo. Una gran persona, a quien yo, como siempre, nunca supe valorar. -También me acompañó, no pocas veces, Berta, una gran mujer a quien admiro muchísimo, de verdad. Creo que tiene un corazón más grande que el de todos nosotros-.

Recuerdo la vez que una mesera indígena nos llevó los tacos que pedimos, la mesera era hermosa, pero lo que más me conmovió de ella, fueron sus manos, eran muy morenas y terriblemente cuarteadas por el trabajo, al verlas, se me antojó darles un beso lleno de respeto y admiración, pero Lorena malinterpretó el hecho y furiosa por los celos, arrojó los tacos hacía la pared. La mesera muy apenada y con miedo se puso a limpiar. De verdad yo lo hice por el hechizo de una gran persona, por la admiración a una gran trabajadora, ese fue mi pobre y maldito homenaje a la mujer que sufre por superarse.
En ese lugar había una rocola, que no tenía muchas buenas canciones. Pero alojaba al menos, dos temas muy bonitos, uno de ellos era el que me dedicaba Lorena, siempre, lo ponía para mí, se llamaba “Simplemente amigos”, de Ana Gabriel, yo odiaba la música pop en español pero aprendí a amar esa canción, después de tantas reflexiones que hice, Lorena me enseñó ese tema. La rocola también tenía otra canción esplendorosa que a mí me gustaba porque mi mamá compró el disco sencillo y lo ponía a todas horas; yo con ese tema me remontaba irremediablemente a mi abuelo Federico, se llamaba: “Hey”, de Julio Iglesias, La letra es hermosa, cierta y poética, yo la ponía y escuchaba en ese bar pensando que la letra era dedicada por Federico a un gran amor que tuvo él. Siempre pedíamos cambio, es decir monedas para poner nuestras canciones, (Lorena su tema, y yo el mío), en ese aparato musical. Casi nunca salíamos de ese esquema repetitivo, ya era hábito. Creo que costaba uno o dos pesos cada pieza. Era caro para ese entonces.

(La apostilla es la siguiente: en los pastes que vendían en el portal Constitución -frente al mercado Primero de Mayo, no me acuerdo como se llamaba el negocio-,  el tema "Show me the way de Peter Frampton, se escuchaba pulsando G7, en la rocola que tenían ahí, mientras la gente esperaba su camión para ir a sus respectivas colonias, esto, allá por finales de los años 70).

La canción de “Hey” me gustó tanto que luego cuando Érica me prestó su casa para estar algunos ratos ahí, yo escuchaba mucha música, -solo-, luego compré un casete que traía esa canción, aunque no era la versión oficial. La ponía una y otra vez.

Sin embargo, ahora, a través del tiempo y después de todo lo que me ha pasado, creo que esa letra me queda a mí. Yo que fui tan burda y cruelmente engañado, y sobre todo, lastimado, bueno, debo confesar que, me enamoré, y el amor es una apuesta, a veces se gana y a veces se pierde, pero para mí, siempre ha sido lo segundo, aun así, no dejo de luchar por el amor ni por mis sueños, aunque todos se opongan.

La canción también es filosófica y al menos tiene dos frases maravillosas, una es: “Es mejor querer así, que ser querido y no poder sentir lo que siento por ti” y la otra que a mí me encanta  es “Siempre es más feliz quien más amó, y ese siempre fui yo”. Ahora, después de tantos años, y de tanta experiencia, la canción me parece grandiosa. Creo que la letra vale para otra niña, esa, la mentirosa.  Es un gran tema. Y como siempre, sólo se valoran las cosas después de que pasan, la prueba de tiempo.