29 de mayo de 2015

MI COLECCIÓN DE MONEDAS CONTEMPORÁNEAS DE MÉXICO



Larga y abundante es la historia de la moneda en el mundo, un objeto muy útil y práctico que facilita el intercambio comercial. Al parecer se inventó en Asia pero fueron los romanos quienes la difundieron y popularizaron por toda Europa.
En México, a la par del establecimiento del virreinato, se fundó la primera casa de acuñación de moneda metálica de todo el continente americano, (1536), esto debido en parte a la alta producción de plata que se obtenía de los llamados Reales de Minas, como Pachuca. En esos días la moneda tenía un valor intrínseco (y no fiduciario como ahora), lo que permitía el comercio, incluso internacional, pues la moneda de plata mexicana era muy aceptada por su pureza. Las monedas eran forjadas en plata o en oro y a veces en cobre. Ahora se fabrican con metales industriales o aleaciones y su valor lo respalda el estado emisor.

Aunque siempre he coleccionado muchísimos objetos, (de los cuales ya no tengo ninguno, salvo lo de Los Beatles), en realidad nunca he sido coleccionista de monedas (y si lo fuera, sería mejor de billetes actuales, ¡jé!), sin embargo he guardado a través de los años algunas piezas que han pasado por mis manos ya sea en forma de cambio o por alguna otra razón. Siempre me han llamado vivamente la atención las antigüedades, y al ver la inscripción de algunas de ellas, sobre todo la fecha, me invade la imaginación: ¿Por cuantas manos habrán pasado?, ¿Para que habrán servido?, ¿En que fueron gastadas?

Los objetos son memoria viva, es la historia que habla por sí sola.  Al ver estas monedas que guardo en un pequeñito envase, podemos referir algunos datos anecdóticos: por ejemplo, a nosotros de niños, (a mí sólo a veces), nos daban de raya 20 centavos, que alcanzaba para algunos dulces o un bolillo, (el pan de dulce costaba 25 centavos). El veinte, al ser una moneda grande servía para echar volados y de ahí nació la famosísima frase de ¿Águila o sol?, pues por el anverso la moneda en efecto traía un sol, y al reverso traía el escudo nacional con su muy conocida águila. Pero a veces sólo nos daban o nos encontrábamos en la calle una moneda de a cinco centavos, (tenía al frente una representación de Doña Josefa Ortiz de Domínguez), que era la de más baja denominación y a la que la gente bautizó como un “quinto”. Con ella sólo se podía acaso,  comprar un chicle. De ahí la expresión “¡No traigo, (o, no vale) ni un quinto! Desde luego ahora esos valores únicamente son simbólicos, porque para efectos prácticos solo se usa la mitad de un peso, es decir 50 centavos de acuerdo al sistema de equivalencia de que un peso se divide en cien centavos. Por cierto que el peso se llama así porque antes se pesaban los tepuzques o residuos de metales finos o preciosos y en ello radicaba su valor. Existe toda una ciencia para el estudio y clasificación de las monedas, la numismática.

Los famosos quintos


El peso mexicano, así de devaluado, es una de las monedas más importantes del mundo y la más negociada en América Latina -sin contar al dólar-. Por ejemplo, comparada con el peso chileno, el peso mexicano es una divisa “fuerte”, unas papas que aquí cuestan unos 16 pesos mexicanos, allá cuestan unos 700 pesos chilenos. En realidad es cuestión de los famosos ceros, porque aquí -por ejemplo-, muestro una moneda mexicana que valía 5, 000 pesos (viejos), y que ahora en teoría, sin tomar otros aspectos de la economía, son sólo cinco pesos (nuevos), mil veces menos valiosos, es decir, le quitaron tres ceros. Por eso ahora resulta curioso que al ver películas mexicanas anteriores a 1993, hablen que un vestido en un tianguis popular, cueste dos millones y medio de pesos. (Antes era fácil ser millonario, ahora ya nada más lo pueden ser unos cuantos).

Al reclasificar mis monedas, encontré que tengo de varios países, algunas de Sudamérica y Estados Unidos, pero otras de Europa, repito, no me dedico a coleccionar monedas, pero esas las guardé por motivos casi sentimentales. Las monedas que son actuales las conservo, porque fueron las primeras que cayeron en mis manos, como por ejemplo esa de cien pesos que por lo ridículamente pequeña que era, fue criticada y rechazada por la gente y hasta le hicieron una caricatura  en donde estaba Venustiano Carranza cantando: “¡No soy monedita de oro, pa´ caerles bien a todos!” (Canción muy famosa de Cuco Sánchez).  Lo que nunca me imaginé, pero es verdad, pues tengo un par de ejemplares de ellas, es que alguna vez existió en México como moneda de circulación oficial. ¡UN CENTAVO!

Con las aclaraciones ya expresadas, tenemos en la foto, monedas de a cinco mil y mil pesos, de a cien, cincuenta, veinte, diez, cinco, dos y un peso. Además de cincuenta, veinte, diez, cinco y un centavo. Como se puede apreciar, algunas fundiciones son horribles, pero otras sí son bonitas y claro que nos transportan a un viaje al pasado, pues el dinero es prácticamente lo que mueve a la sociedad y al mundo.
Cabe como reflexión final, pensar que la plata que estaba en el subsuelo que ahora pisamos los que vivimos en Pachuca, se encuentra en todo el mundo y  que ha sido motivo de muchas alegrías y tragedias.

El dinero es una mercancía universal que compra todo, pero no puede comprar amor.

Fracciones de dólar

Sudamérica


Otros







15 de mayo de 2015

EL PARQUE HIDALGO DE PACHUCA



Aquí estoy, sentando en el Parque Hidalgo de Pachuca, cerca de mi banca favorita, esperando a que la tarde me visite, esperando a que el sol se vaya y que la noche me invite, como casi siempre lo hace de forma rutinaria, a irme despacio. Estoy regalándome un pretencioso sol extrañamente bello y un cielo azul casi suave y comúnmente hermoso, estoy desperdiciando el tiempo de una forma mágica que tiene un raro sabor a nostalgia, ésta es un fantasma que ya no asusta y que convencí para que fuéramos amigos. Estoy mirando el mundo, inventado otra vez, (de manera necia y torpe), el lugar donde comencé a soñar y donde espero que mis huesos socarrones encuentren un reposo digno. Aquí estoy, mirando a las nubes y a mis árboles, que en realidad es lo único que me pertenece, (no son de nadie más). Estoy aquí, después de dejar todo y que todo me dejó a mí.

Lo peor y más lamentable de esta decepción romántica, es que todavía creo en el amor como creo en Dios, (sin uno no puede existir el otro). No lo digo como un suspiro final e indefenso, más bien debe interpretarse esto así: como un último dedo terco que no quería ser enterrado; y ante la última palada de la tierra sagrada y bendita, el dedo rebelde alcanzó a decir, “sí”. Mis lágrimas ya no se pudieron ver ni alcanzaron a mojar nada, pues la amada y piadosa tierra las apagó de inmediato, pero el último dedo informal, antes de ser invisible con el manto de la madre tierra, se movió. Y eso fue un, acaso, ¿“Te amo”? Si fue cierto  o no, debo decir en apego a la verdad que el quejido temerario e inusual, debió haber sido muy débil, sí muy débil, casi imperceptible, pero extremadamente sincero y desesperado. Y parece justamente que en ese momento tan delicado, la música del mundo asintió. Pero esto es sólo una apreciación vista de lejos. 

A lo mejor fue pura coincidencia.



21 de abril de 2015

ALCHOLOYA Y EL MUSEO DE DUENDES, HUASCA


Se cumplieron puntualmente 19 años que fui por primera vez a este -en ese entonces-, pequeño pueblecillo del Valle de Tulancingo. Lo cierto es que fue en abril de 1996 cuando conocí Alcholoya. Prometí regresar siempre, pero hasta el día de hoy pude materializar mi sueño, gracias a Dios. Está muy cambiado y muy hermoso, aunque para mí la belleza la dan las personas y no las cosas, si bien hay que decirlo, las personas son las que transforman las cosas. Pero también las cambian la naturaleza. Me explico, cuando conocí el bello rio que tiene esta privilegiada comunidad, en realidad estaba más bien seco, acaso tenía un arroyuelo coquetón, pero nada más, algo así como una bella y sincera sonrisa con pocos dientes. Pero ahora presume una hermosa cascada con una muy generosa caída de agua. 



Ahora hay más comercio, más actividad y más gente. Tiene una cancha de usos múltiples muy necesaria y su eterna iglesia pequeña que ha sido remozada hermosamente. Es un encanto de principio a fin. Es una de las comunidades que más amo del estado de Hidalgo. Por supuesto no encontré lo que iba a buscar de manera inconsciente pero también, muy consiente: una princesa que mentía. Es un suelo bendito que vale la pena pisar y besar, porque ahí han nacido grandes personas. Especialmente una sonrisa y pureza de alma únicas en el universo que me hicieron y que aún me hacen soñar ¡Gracias!



Pero, ¿Qué es el pasado exactamente? ¿Un fantasma?, ¿un burlón atemporal? ¿Un capricho que se resbala entre nuestros dedos como agua tibia o a veces quemante? ¿Es acaso, un duende juguetón, que todo lo que hace es por travesura, por mera diversión?
Lo cierto es que también pude conocer el Museo de los duendes, que se encuentra en Huasca, colindante con mi pueblo adoptado. Es un museo lleno de tradición, historia, falsedades, fantasías, pero también de dudas y creencias muy respetables. Vale la pena conocerlo. Yo creo en la parte del espejo distorsionado, creo en la parte de las visitas porque yo de niño, en efecto, fui visitado varias veces por duendinas y además, casi siempre pierdo las llaves y otros objetos, como calcetines y la cordura. Se le podría achacar al primer caso, un adelantado deseo sexual que forma parte de las confusiones de la mente, y en el segundo a un incipiente y muy claro alzhéimer; pero prefiero quedarme con la idea romántica de los elfos, duendes, trolls, dubilachos, aluxes, gnomos y otros nombres que les pone la gente o supersticiosos, (otros les dicen ingenuos). Son amigos que viven en los bosques y algunos de ellos en un rincón arbolado lleno de luz y sonido, juegan sin que les importe la economía o la política de tan mala vibra en nuestra sociedad cotidiana y capitalista. Un mundo de hadas que el hombre imagina para salir de la rutina de la soledad, para escapar por unos momentos de este mundo lleno de mezquindad y mentira, (que es de todos los defectos humanos, el que más odio). Quizá la imaginación del hombre no se cansa nunca, pero para hacer esto más interesante, los duendes y hasta los extraterrestres tienes formas humanoides, pues si no, perderían su atractivo. Vi en la BBC TV, un organismo que no es ni planta ni animal y que se extiende de una forma muy especial y que a veces se alimenta de hongos. Eso para mí, me asombra más y me pasma por su naturaleza tan rara.



Los duendes no son contrarios al fanatismo religioso o sea al demonio que se apodera de nosotros a través de mentiras. Simplemente es imaginación liberada. Son amigos si uno quiere. Pueden vivir en el bosque o en la mente, da igual.
En fin, me quedó con la parte bonita del cuento.  
Creo en Alcholoya, uno de los cuatro puntos cardinales que marcaron mi vida y acaso uno de los más importantes y sinceros. Me quedo con las piedras mágicas de buena voluntad y fe, me quedo con el agua, con la tierra y con el cielo pues en ellos vagan los sentimientos pobres o desguarnecidos. Al terminar la historia, todos somos parte de la misma naturaleza transformadora, vital y a veces muy caprichosa. Lo que nos distingue de ella, no es la cultura ni el conocimiento, es el sentimiento de amor y la verdad que profesamos con los demás, pero principalmente con uno mismo.

Y tú, niña de Alcholoya, que con un beso renaciste el agua de la cascada que enamora, que enamora visual y sonoramente, fuiste mi duende que se dejó atrapar en un video ¡Te amo! Aunque los demás digan que no existes.

¡Para que tú existas, yo seguiré siendo niño!


24 de enero de 2015

UN ANGEL DE LA GUARDA VICIOSO DEL JUEGO

Debe ser un oficio difícil y odioso eso de ser un cuidador celestial de un humano simple, sobre todo si uno es borracho, neurótico y necesitado de una pareja sexual. De todos modos, Dios comisiona a uno de esos seres de allá arriba para cada hombre o mujer que está en este mundo tridimensional y a veces repetitivo. El mío, fue uno de esos ángeles -acaso de segunda que ya sin escapatoria, tuvo que cumplir su misión ingrata-. Del mío nunca supe su nombre. Aunque era muy conocido en los casinos del cielo por ser apostador. (Yo le quise poner un apodo, pero nunca encontré el adecuado, es que a veces ganaba pero casi siempre perdía, ¿cómo ponerle un alias a alguien así tan inestable?).
Sólo sé que mi ángel resultó ser un tahúr y un jugador empedernido. Jugaba y hacía su trabajo de velar más o menos bien. Yo no podría reprocharle nada, creó que gestionó más de lo debido. Yo era un tipo incomodo de defender, pero aun así el ángel siempre litigó a mi favor. Su problema era el juego, le gustaba apostar con otros ángeles, casi todo y de todo. A veces apostaba tiempo o estadía y a veces hasta cuidados del protegido -que eso ya es más delicado-. A veces entre ellos, los ángeles retadores, apostaban entre sí, acaso sólo una pluma de las alas, (esto era fácil, pues las plumas de cualquier forma vuelven a nacer y crecer). Pero mi ángel, (si existe el adagio de que afortunado en el juego, desafortunado el amor), (y por lógica a la inversa), mi pobre ángel era muy amado, probablemente por mis abuelos Fede y Dolores y también por mí; es la explicación de porque mi ángel siempre perdía todo lo que apostaba, es que era amado. Y mi ángel se picaba y jugaba más, apostaba hasta en las cosas más inverosímiles como: “está vez la niña que cruza por la calle con Álvaro le va a sonreír a él, bueno, al menos lo va a  mirar”. Pero mi ángel siempre perdía.
Mi ángel, una noche cansado (y eso que no era muy tarde, eran como las seis con ocho minutos), decidió dimitir de su trabajo. Ya no tenía nada que jugar y me apostó a mí en un total, (lo que se llama en baraja: ¡mi resto!). Naturalmente el ángel jugador perdió y tuvo que irse. Pero ante de abandonar a su protegido dijo, casi sentencioso:

No creo en los poetas viejos o nuevos, no creo en las historias con finales felices. No creo en los locos ni en la burbuja que protege mi soledad y que nadie quiere romper. ¡No creo en que nunca volteaste hacia mí, nunca creí ni creo ahora en el dinero que no tuve para buscar una sonrisa  en un prostíbulo. Y ahora, menos creo en los lances. Naturalmente no creo en la suerte! Nosotros no creemos en tonterías.

Supongo que dijo eso, lleno de coraje por lo que perdió lo único que tenía, o sea a mí y fue en un simple albur: ¡Qué mal perdedor soy! (dijo). Y aburrido siempre de lo mismo, lo vi preparar maletas, lo vi calentar sus cálidas y poderosas alas y lo vi alejarse con la baraja en la mano. Emigró mientras yo me derretía en el lodo.
Quise echarle un volado, de te quedas o te vas, pero ya no me escuchó

Ojalá su siguiente misión, no sea tan decepcionante como fue esta. Aunque yo creo que el vicio de jugador, no se le va a quitar nunca, es casi como yo, a mí, no se me quitaran mis pobres vicios que los tengo, porque no está una mujer a mi lado).  No te culpo a ti ángel desobligado y jugador. Yo también me aficioné al juego. Pero no  tengo  una carta alta con la que jugar. Te las llevaste todas. Así, no me atrevo a apostar. Pues si pierdo, yo no tengo alas. Mejor me escondo en el lodo ya sin ti. 

12 de diciembre de 2014

ANDREA TRUE CONNECTION BY ALVARO AVILA PROJECT


        
Dentro del cine de culto, no se puede obviar lo que social, económica, moral y culturalmente, representa el género porno en todas sus variantes. La sexualidad es tan humanamente normal o normalmente tan humana, como cualquier otra necesidad corpórea o psíquica. Es como el comer, se puede hacer de manera refinada o vulgar, pero de cualquier modo hacerlo satisface una etapa o unos momentos de la supervivencia del hombre y la mujer. Nadie se espantaría de películas donde se les ve a una pareja alimentarse (de hecho hay una protagonizada por Marcello Mastroianni: “La grande bouffe” que trata ese tema, entre otras). Empero, en tratándose de la actividad intima, muchos caminan de puntillas ante el tema. Y pensar que gracias al sexo, existe la raza humana. ¡Aún y con todos sus prejuicios!
         Algunos de nosotros, nos gusta mirar mujeres audaces, fatales. Las admiramos de pies a cabeza, pero siempre y cuando no sea la propia madre, esposa o hermana, porque entonces ahí entra la controversial doble moral. Nos seduce verlas bailar y hasta pagamos lo indecible, sólo por una sonrisa. Nos enamoramos de afuera para dentro, pero, ¡por  supuesto que nos enamoramos! No quiero ponerle ningún sustantivo, ni calificativo a estas mujeres que a mí me embelesan, y sólo puedo decir que ellas también se enamoran profundamente pues tienen sentimientos, a veces más intensos que las monógamas. Muchos critican, pero pocos alaban y reconocen el beneficio y placer que han dado a millones de hombres a través de la historia.
         Andrea True, fue una actriz de esas que deseamos, pero sólo mientras dura el placer prometedor instintivo y animal. Cuando este fuego se apaga, entra una especie de remordimiento. 
Yo la admiro muchísimo, porque no fue hipócrita. Nunca negó su pasado. Pero también la adoro, (independientemente de su belleza), por su hermosa voz, tiene un encanto especial y desde luego sobradamente erótico. Ella es una de las pocas artistas que triunfó de una manera tan singular, con ¡un sólo éxito! El tema de “More, more, more” fue un súper hit mundial que hoy día me sigue cautivando de una forma muy particular. El tema tuvo su versión en español –yo la llegué a bailar- la cual ahora es prácticamente imposible de conseguir. La canción es muy disfrutable y sólo hay dos videos de la misma. La grabó como “The Andrea True Connection”.
        Andrea Marie Truden nació en Nashville, Tennessee, de niña estudió en una escuela femenil católica llamada Saint Cecilia Academy en su ciudad natal. De adolescente se mudó a Nueva York, donde intentó incursionar en el mundo del cine, interpretó pequeños papeles en películas como “The way we were”.
Sin mucho éxito, recortó su apellido a True y filmó más de 60 cintas tres equis en los años 70 y la primera mitad de los años 80. Cuando ya era conocida por sus películas, una empresa la contrató para filmar algunos comerciales en Jamaica, Andrea quebró mientras estaba en la isla y le pidió ayuda a un amigo de apellido Diamond para regresar a Estados Unidos, el resultado fue el tema “More, more, more” que Buddah Records publicó en el invierno de 1975 el cual tuvo un éxito inmenso. Siguió el álbum “White Witch” del cual se desprendieron otros dos sencillos exitosos. En 1980 publicó su tercer y último disco Larga Duración el cual pasó inadvertido. Dejó la música por un tumor en la tiroides. Murió en el año de 2011 en un hospital de Nueva York a los 68 años de edad, abandonada de su atractiva juventud, terminó sola, sin familiares.

Siempre quiso ser recordada por su música y no por sus otras actividades artísticas particularmente la de actriz de cama.
         Andrea fue muy hermosa, sexy y de una deliciosa  voz. Su tema cumbre todavía se escucha por doquier…

PD. ¡Ella Connection y yo Project: un ambicioso coctel para enfrentar al infinito!

11 de julio de 2014

LOS PRIMEROS COMPAÑEROS DE SAN FRANCISCO DE ASIS


San Francisco de Asís, nació en el año de 1181 en la provincia italiana de Umbría. En realidad se llamó Giovanni Bernardone, pero como desde muy joven le gustaba recitar apasionadamente canciones francesas, su padre Pietro, le sobrepuso el mote de Il Francesco. El llamado  Poverello d'Assisi tuvo una juventud licenciosa hasta que en el año de 1205, se vio sumergido en una larga enfermedad; al año siguiente tuvo un sueño místico y revelador que le empujaron a renunciar a los bienes materiales, a vivir en soledad, oración, y a convivir con pobres y leprosos.

En 1206 hizo suyo el hábito de ermitaño y meses adelante trabajó en la reparación de la ermita de la Porciúncula, en donde descubrió su vocación evangélica y apostólica. En 1208 formó una comunidad de misioneros y en menos de un año escribió su Regla que fue aceptada por el pontífice Inocencio III. La hermandad se llamó Orden de Frailes Menores. También fundó la vertiente femenina franciscana con el nombre de las Hermanas Clarisas. Fue un imitador de Cristo y es el primer caso que se conoce de estigmatización.

Dentro de la obra pictórica que aloja la Capilla de Nuestra Señora de la Luz, -la cual forma parte del ex convento de San Francisco de Pachuca.- se muestran varios óleos entre los que destaca uno, cuya composición representa la escena donde está San Francisco con sus primeros compañeros: Bernardo de Quitavalle y Pedro de Cattani, (falta Gil de Asís), quienes resultaron ser los fundadores de esa admirable orden evangelizadora que fue la primera en llegar a México para realizar su labor educativa y asistencial.

La pintura tiene un inquietante contraste de tonalidades e inspira en el espectador, por un lado los modelos estilísticos de la época y por otra el dialogo del autor que quiere comunicar el estado emocional y psíquico, de tres hombres que sueñan con la unidad del mundo, a través de Dios, en una rara conexión de lo terrestre con lo celestial.

22 de diciembre de 2013

LA RADIO MEXICANA EN MI VIDA


Intercambiando ideas con mi amigo Carlos Torres, quien es un melómano como yo, o probablemente más que yo, o mejor dicho, ¿quién soy yo para saber eso?, me comentó algunas anécdotas de sus principios, para conseguir música,  pues Carlos de adolecente vivía en un hermoso poblado de la sierra hidalguense llamado Otongo, el lugar está habitado porque es rico en yacimientos y una empresa minera se estableció ahí para su explotación, naturalmente se abrió una escuela para los hijos de los empleados. Pero no había nada más. Carlos captaba estaciones de radio, que era su manía favorita, -a veces de la forma más extraña-, seguido iba con otro amigo a un cementerio que estaba en lo alto de una loma de otra comunidad para lograr sintonizar estaciones de radio con una grabadora portátil, y con ello poder grabar algunos casetes de música. Ese lugar era elegido a propósito, pues como estaba despoblado, y en lo más alto, -y sobre todo en las noches cuando el tráfico de ondas hertzianas disminuye-, pues era  más probable conseguir música rara. Así comenzó él con su estudio por las canciones no cantadas en español y ahora es un sobresaliente catedrático universitario de inglés. Lo cierto es que Carlos es una enciclopedia viviente y a él le debo mucho de material Beatle que tengo.

La radio tiene una importancia infinita y desde luego que es un medio que no adormece la inteligencia humana como la televisión.

Así, por este medio electrónico, conocí a Lorena a principios de los años 90, ella, para escuchar mi programa de radio Concierto Beatle, que en ese tiempo se transmitía los sábados en la tarde, se subía a su azotea con su radio portátil, para dirigir su antena a Pachuca, ella vivía en Actopan, y después de eso, nos conocimos.

Ellos, como muchos otros, hemos hecho cosas inverosímiles, para conocer más allá de nuestras fronteras naturales. La música es el mejor vehículo para atrapar otras perspectivas. Desde luego que ahora con el internet, todo eso ya quedó en el pasado.

Yo, como casi cualquier melómano de mi época, conocí mucha música de distintas fuentes: el cine, los pocos discos que tenía mi familia, las canciones que cantaban los abuelos o los amigos, pero sobre todo, la conocí a través de la radio. Yo sin radio no podía vivir y lo escuchaba a todas horas. Verdaderamente he escuchado infinidad de canciones y melodías.

Recuerdo que en mis años de primaria a la hora del recreo, nuestro director nos ponía como música de ambiente, muchas piezas tradicionales que escuchábamos mientras jugábamos. La que más se me quedo y hasta la fecha la sigo considerando una obra de arte, es la “Marcha de Zacatecas”.

En la vecindad donde vivíamos allá en Toluca, había un señor fascinado por la buena música, era de los vecinos con más dinero, pues tenía una tlapalería, su esposa tenía todo su corredor lleno de macetas con hermosas flores y él tenía colocadas en lo alto, unas bocinas que daban al patio central intencionalmente, así que todos oíamos sus preferencias musicales. De ahí aprendí a valorar algo de música clásica, zarzuela y otros géneros, creo que sus artistas favoritos eran Los Churumbeles de España, todavía me sé la letra de varias de sus canciones.

Mi primer año de primaria, -antes de que me llevaran a Toluca-, lo cursé en la escuela Bartolomé de Medina, de Pachuca, justo en el Barrio donde nací; Cubitos. En ese entonces mi abuelita, -mientras nos vestía y nos daba de desayunar, a mi hermana y a mí-, ponía una estación (creo que era la XEW), donde pasaban canciones infantiles de las cuales no les encontraba mucho sentido entonces, pero ahora al redescubrir la letra, me parece que tenemos a un autor de la altura de los más grandes compositores de todos los tiempos: Gabilondo Soler, Cri Cri.

Ya más grande, mi hermana que era una apasionada de la música juvenil, escuchaba todas las estaciones de moda, especialmente Radio Mil, en donde conocí un sinfín de canciones de moda y otras más “viejitas”, en el programa “Las inmortales”. De ahí me enamoré de Camilo Sesto, Roberto Carlos y muchísimos artistas más. Tengo una colección muy considerable y completísima de la revista Notitas Musicales. Mi mamá en contraste, prefería la siguiente estación del cuadrante que era Radio Centro, la cual pasaba algunos éxitos, pero su fuerte era la balada romántica. Ahí conocí un ejército de canciones, particularmente de tríos que hasta la fecha me gustan mucho. Desde ahí empecé a perfilar y sobre todo a afinar mi gusto y pasión por la buena música. Más adelante, el esposo de mi abuelita Lola, quien era un fan de las polkas, el mariachi, las norteñas y en general de la música mexicana, tenía muchos discos que ponía a todas horas. Fue cuando consolidé mi gusto por el danzón y por el mariachi. Ya el danzón, al que tanto amo, lo descubrí en las películas mexicanas del siglo de oro, (que es mi otro fuerte).  Todavía vibro cuando escucho un buen danzón.

Ya por mi cuenta y sin influencias de segundas o terceras personas, comencé a escuchar Radio Éxitos, ahí conocí todo sobre Los Beatles de los que me volví el coleccionista, estudioso y seguidor número uno. Pero también conocí y disfruté mucha música de mis tiempos que fueron los años setenta y algo de los años ochenta. Al  mismo tiempo me volví un gran bailarín de música disco. Yo inventé muchos pasos. Pero paralelamente, o desde un poco antes, cultivé el baile de la llamada entonces música tropical: cumbia, mambo, chá chá chá y la famosa “charanga pesada”, (así le decía yo, en alusión al rock pesado). Como ya dije en otro ensayo, iba yo cada sábado a buscar bailes en los diferentes salones de mi ciudad y a veces en otras. En definitiva la música de mi época, fue la disco, sobre todo en la prepa, la música ochentera como tal, nunca me llegó a gustar del todo. Radio éxitos se convirtió en otra bellísima estación de música esencialmente de boleros y que programa a mi admiradísima Sonora Matancera y sus cantantes: El Fonógrafo, música ligada a su recuerdo, entre muchos otros claro.

Regresando a la banda de Amplitud Modulada, cuando yo de niño trabajaba en una fábrica de dulces en Toluca, mi patrón ponía Radio Mundo, la cual también me encantaba. De hecho, me gustaba sintonizar el radio por las noches porque agarraba estaciones bien raras, algunas hasta en inglés. Esto cuando la estación local de radio de Toluca terminaba sus transmisiones a las siete de la noche con el famoso tema de “El día que llegaron las lluvias” lo cual era harto triste y me daba mucha nostalgia. Esa estación era el equivalente a la XEPK de Pachuca, la cual comenzó a transmitir en el Edifico Reforma que estaba a un lado del Reloj Monumental, aunque a mí me gustaba mucho más su hermana: XERD Radio Pachuca, transmitía boleros deliciosos y ahí también conocí bastantes canciones bonitas, como las de Xavier Passos o La Luz Roja de San Marcos, entre otras muchas otras. Todas las estaciones tienen una identificación oficial que a veces la visten con un jingle para hacerla más pegajosa. Creo que el de Radio Pachuca es el que más me ha gustado de todos, ya es decir, porque el de Radio Mundo, por ejemplo, ¡era hipnótico!

En AM, existía la hora de los Creadence Clearwater en Radio Capital, o su famoso programa llamado “Cara a cara”, que eran concursos donde se enfrentaban dos canciones o a veces tres, la gente votaba con llamadas y la canción que más votos obtenía, era la que se ponía al aire. ¡Era emocionante! Casi siempre ganaban Los Beatles. La competidora de las anteriores era Radio 590 La Pantera, yo la escuchaba a todas horas y me encantaban sus locutores. Recuerdo que una vez hicieron un maratón de Los Beatles. Todas las rolas, sin excepción me estremecían: “Me haces sentir con ganas de bailar”, “Si señor puedo bailar”, y cinco mil canciones más de todos los artistas de la época. Un tiempo le cambiaron el concepto a la estación, pasaban música retro y se llamaba Radio Alicia. Por ese tiempo también escuchaba todas las noches los partidos de béisbol, mi deporte favorito, algunos eran narrados por el “Rápido Esquivel, entre otros”.

Yo me sabía la ubicación de todas las estaciones en la banda, desde Radio Chapultepec, (su eslogan era: La primera del cuadrante), hasta Radio Universal, (su eslogan era: En la parte más alta de tu FM).

En FM, existían Radio Hits, y Estéreo Joya (la ponía mi mamá, pero a mí me gustaban algunas canciones), luego Sono Mil 101 más tarde Rock 101. Aprendí enormemente de Radio Universal.

Pero definitivamente, la estación que más me ha enloquecido y que ahora, al escuchar estos fragmentos de radio, simplemente se me erizó la piel y se estrujó mi corazón de radíofilo a todo lo que da. Se trata de Radio 6 20, La música que llegó para quedarse. Para mí la mejor estación que ha tenido nuestro país, o que tuvo, porque ahora ya no es lo mismo. Yo la escuchaba a todas horas y su inmensa e infinita discoteca enriqueció completamente mi cultura musical. Conocí y admiré canciones en varios idiomas, particularmente en italiano, que ha aportado al mundo musical, verdaderas joyas insuperables.

Recuerdo todos sus programas, claro que el que más me gustaba era “El Directorio”, pero también “Las que llegaron al Hit Parade”, “Las grandes bandas”, Gracias por los recuerdos”,  y tantos y tantos otros.

Y sin duda, mi locutor favorito era (y sigue siendo), don Armando Rascón Salmón (“Cabecita de algodón”, como el mismo se decía. (QEPD). Su voz además de hermosa, era institucional, emotiva y, simplemente, formó parte de alguna etapa importante y prolongada de mi vida.

6 20 es la estación pionera en cuanto a música moderna o juvenil de su momento. Ha tenido grandes exclusivas y casi todo lo que yo soy en el sentido musical, se lo debo a esa querida estación, por ejemplo ahí conocí la canción de Nana Mouskouri: “A mitad de mi historia”, que es una belleza plena y poco comercial.

Encontré estos segmentos en YouTube, lo cual me hizo recordar todo lo que dije. Grandes momentos sin duda, en muchos años de mi vida.

Toda evoluciona y para mí es muy difícil encontrar ahora, alguna estación que me subyugue como antes. Prefiero mis discos.
 
 

20 de noviembre de 2013

RINGO STARR, MÉXICO 2013


 
Ahora que Ringo Starr estuvo en México, amerita que presente un artículo incluido en mi libro “Héroe de la Clase Trabajadora” dedicado a Ringo Starr. Al final, comentarios.
 
¡SEÑORAS Y SEÑORES, CON USTEDES:LA PLASTIC TRAVELLING WINGS STAR BAND¡ (O, LOS CUATES DE MIS CUATES SON MIS CUATES)
Después de que la célebre agrupación inglesa de los Beatles se desbandó, allá por los idus de abril de 1970, cada uno de los desempleados músicos se ocupó a sí mismo en diversos terrenos artísticos, sin olvidar nunca lo primero que les dio de comer: La música.
 
De tal suerte que John Lennon se alió con la diminuta oriental Yoko Ono, (de lo bueno, poco), con quien formó la incierta y fraudulenta Plastic Ono Band. Banda musical que después se supo, era sólo un tocadiscos con acetatos (sic),  y que no obstante John y Yoko cobraban costosas entradas a los incautos que iban a “ver” al “grupo”, como “tocaba”
 
Si bien con el tiempo esta banda de plástico se humanizó en los zapatos de Eric Clapton (ex del grupo Cream, ex del grupo Blind Faith, y ex del grupo Ten Years After), Andy White (ex del grupo Yes), Klaus Voorman, (ex del grupo Manfred Mann); Yoko Ono (ex de nada), y John Lennon (ex de Beatles), resultando de todos estos “ex”, una banda musical de úsese y tírese, ex profeso para el festival de la resurrección del Rock and Roll y paz acontecido en Toronto en 1969.
 
 
Para 1972, John y Yoko consiguieron otras dos bandas por el precio de una, la llamada “Memoria de Elefante” y las “Madres de la Invención”, (liderada esta última por Frank Zappa). Ambos grupos fueron contratados para unas presentaciones en directo del jefe Lennon en el Jardín Cuadrado Madison de la Manzanota, mejor conocida como Nueva York. La relación de Lennon con las Madres, de la Invención concluyó cuando las madres se dieron en la ídem, en un accidente automovilístico.
 
Por su parte, el non plus ultra de Paul McCartney, armado de paciencia, bríos o necedad, conformó otro grupo al que llamó “Wings”. Con estas Alas, McCartney voló a alturas insospechadas, catapultado por excelente producción discográfica.
Aclaro que este grupo con nombre de restaurante, tuvo flujo continuo de integrantes, (entre ellos Denny Seiwell, Henry McCulloch, Jimmy McCulloch, no es pariente ni vecino del anterior-, Joe English, Steave Holly, o Laurence Juber). Sin embargo los Wings básicos fueron James Paul, su esposa Linda (que de esto tenía bien poco), y Denny Laine, virtuoso guitarrista fundador y cantante del paralelamente famoso grupo “The Moddy Blues”. Para las proambientalistas giras mundiales de Paul, bautizadas ecológicamente como “Reverdecer del mundo “ realizadas a principios de los 90´s, aquél se apoyó de prestigiosos músicos como Cris Whitten, Robbie Mc Intosch, (ex  elemento del grupo inglés “The Pretenders”), también del güerito oxigenado llamado Hamish Stewart, y de Paul Wilkens, (músico recuperado de obscuras bandas como “The Young Ones”).
 
Fuera de cuadro merecen mencionarse a algunos artistas huésped de Paul que han logrados que su nombre aparezca en los créditos de los discos del zurdo bajista. Ejemplos: la inaudita Rockestra dirigida por Paul, entre cuyos músicos estaban: John Bonham, John Paul Jones y Robert Plant, (los tres ex integrantes del legendario Led Zeppelin); Gary Brooker (ex de Procol Harum); y Pete Townshed (ex del grupo Who); además ha tenido otras colaboraciones de astros tales como Steavie Wonder, Michael Jackson, (¡ya qué!), Erick Stewart (ex del grupo 10CC), Elvis Costello, Stevie Miller (ex del grupo Steavie Miller Band, -¡se ve que sufrió mucho para encontrar un nombre a su grupo!). Y muchos otros músicos menores pero que también cobraron nómina en las oficinas de McCartney Productions Limited.
 
 
 
En tanto Ringo Starr el, aparentemente menos talentoso de los Beatles, no tuvo empacho en anunciar una gira, primero americana, y luego mundial rodeado de una rimbombante constelación de artistas algunas de un solo éxito y otras auténticas leyendas. Entre la Banda de Todos Estrellas, encontramos los siguientes: Jim Keltner (ex baterista de luminarias como Tom Petty, Leon Russell, George Harrison, y ex integrante del grupo Altitudes), Billy Preston, Joe Walsh y Timothy B. Schmit, (ambos ex componentes del grupo Eagles), Rick Danko (ex del grupo “The Band “ de Bruce Springsteen), Dr. John, Marc Farner (ex del grupo Grand Funk Railroad), Burton Cummings (ex del grupo ¿Adivina quien?, No, no es pregunta, así se llama: “The Guess Who”), Randy Bachman, (ex del trío conocido por los apellidos: Bachman, Turner and Overdrive), Félix Cavaliere (ex del grupo Rascals), ¿se acuerdan de Groovin´?, y  John Entwistle (ex del grupo “The Who”), Mark Riviera (ex integrante del grupo de Billy Joel), y Nils Lofgren (alguna vez apoyo del gran Neil Young); Tim Cappelo (quien alguna vez tocó con Eric Carmen, Peter Gabriel y Tina Turner). Entre otros recitales, también anduvo el genial Peter Frampton.
 
¡Nomááááás!, Como diría Clavillazo. A este champurrado le pusieron el nombre de “Ringo Starr y su All Star Band”.
Por cierto que en esta banda, Ringo también le dio chamba a su hijo Zac, no de carga equipo, sino de baterista.
Finalmente el Beatle místico sin tanto alarde, se unió a fines de los 80´s a un grupo experimental lleno de seudónimos al que llamaron los Travelling Wilburys, y que de tan sólo escuchar los nombres de sus integrantes se ponen los pelos de punta: Roy Orbison, Bob Dylan, Jeff Lynne (ex de la Orquesta Luz Eléctrica), Tom Petty (ex de los Heartbrakers), y por supuesto George Harrison (ex Beatles).
 
Desde luego obviamos, las múltiples presentaciones en vivo de los ex Beatles que por numerosas merecen otro artículo.
Sin duda, los más importantes artistas del pop, han pisado el mismo estrado donde se ha presentado alguno de los Cuatro Genios de Liverpool.
Estas han sido las colaboraciones de los ex Beatles en materia de neoagrupaciones o intento de ellas. Verdaderos soles o simples velitas de pastel, juzgo que a nadie de estos le cayó mal trabajar al lado de algún Beatle, no sólo para apreciar la magia de cerca, sino porque de otro modo no estuvieran de colados en estas líneas.
Ese fue mi artículo, Ahora escribo mi sentir en 2013:
La All Star Band es una súper exitosa agrupación que ha tocado en diversas partes del mundo y cuya característica es que la integran músicos muy virtuosos o que han tenido uno o más súper éxitos.
Se integró en 1989 y entre las grandes estrellas ya comentadas, también han participado luminarias como Joe Walsh, Bruce Springsteen, Burton Cummings, Felix Cavaliere, y Colin Hay, entre muchísimos otros.
 
La primera vez que vi a la All Star Band fue en los Ángeles en 1989, posteriormente en otras ciudades como San Diego y Chicago.
Es un gran concepto y todos son músicos súper profesionales, no se demerita a nadie.
En esta edición, me cautivó muchísimo Todd Rundgren, quien tiene una gran personalidad y una gran fuerza magnética, además de una gran potencia escénica. Amo sus canciones.
 
Las presentaciones en México de la All Sarr tuvieron matices. La peor fue la de Monterrey, fue horrible el sonido y súper sangrones los guardias de seguridad. En cambio la de Guadalajara fue estupenda, Obviamente que el Auditorio Nacional, no tiene paralelo. Los detalles de las máscaras y otras peculiaridades. ¡Ringo Starr es un Beatle!
 
Mi mente enamorada imagina un magno final feliz de la All Star Band, en donde estén Eric Carmen, Peter Frampton, Colin Hay y todos los importantes que han formado parte de esta mágica agrupación. Sólo faltaría Chabelo y Topo Gigio, ¡je!
  
Fotos de los cinco conciertos en México de la All Star Band.

3 de noviembre de 2013

CONCURSO DE ALTARES 2013


Tuve el gran privilegio de ser invitado por parte del Comité Administrativo del Centro Turístico de los Prismas Basálticos de Huasca, Hidalgo, -que preside el Profesor Santiago Moncayo Morales-, para fungir como jurado calificador en la quinta edición del concurso de Altares de Muertos que fueron montados por los diecinueve locatarios con los que cuenta el hermoso destino.
El lugar, como todos sabemos, es una verdadera maravilla de la naturaleza que ahora está acondicionado para disfrutar todavía más de ese lugar de ensueño.

Particularmente, yo como promotor cultural y rescatista de los valores patrimoniales y tradicionales del estado de Hidalgo, quedé fascinado por tan plausible trabajo: cada socio montó una ofrenda en cada uno de los locales  comerciales del complejo y me parece que es una de las mejores muestras que he visto, tanto por su calidad, variedad, creatividad y por lo bien documentados que están sus expositores. Por primera vez y en un solo lugar, los múltiples visitantes pudieron apreciar los diferentes elementos y formas que caracterizan a los altares en nuestra entidad. Todas las zonas geográficas de nuestro estado pasaron revista: El Valle del Mezquital, la Sierra de Pachuca, la Huasteca y la zona tepehua entre otras.
Fue una fiesta de colores, sonidos y sabores, un agasajo visual y auditivo. El resultado fue una demostración del derroche de talento y amor que tienen los hidalguenses por sus costumbres.
Lo que me sorprendió mucho fue la gran preparación de las personas que explicaron la parte compositiva del altar, su origen e incluso los motivos que movieron al montaje por parte de los expositores. Creo que todas fueron mujeres.

El altar del local uno, se inspiró en las ofrendas que se instalan en Metepec, con tres niveles y una espléndida explicación de Lucía Erika Mensias. El dos también tuvo los niveles del cielo, la tierra y el inframundo, el papel morado y el incienso. El local tres presentó un altar de la zona de Huasca con su camino de flores, la sal y el agua que simbolizan el bautismo. El cuarto también fue de la región de Real del Monte y Omitlán aromatizado con la flor de cempaxúchitl, el arco que representa la entrada al cielo y fue el primero que incluyó una fotografía de un difunto. El local cinco presentó un altar con sabor prehispánico. Herminia Moncayo dio la explicación del sexto y éste incluía una toallita y jabón, para que los niños difuntos que nos visitan, se laven las manos antes de comer. El séptimo estuvo personalizado a Leonardo Bazán con los alimentos y bebidas que tanto le gustaban. 

El octavo estuvo sorprendente, nos recibieron dos actores personificando a la catrina y quizá a su pareja; recitaron unas divertidas calaveras literarias y una perfecta explicación a cargo de dos señoritas que memorizaron su dialogo. En el piso había una fantástica composición hecha con aserrín pintado. Se dijo que el sahumerio es para limpiar el alma y la energía; el espejo volteado hacía la pared significa que el altar puede verse a sí mismo, esperando a los muertos. El noveno presentó piezas de pan de las cuales se dijo, el color rojo representa a la sangre. La décima estaba inspirada en Atlapexco y se dijo que era un ofrecimiento a la madre tierra. El número once tenía siete niveles en donde se colocan los diferentes objetos. El número doce tenía elementos propios del Mezquital como el xoconostle, morrales de ixtle, pulque, salsas, ayates y en el piso una gran estrella cuyos picos representaban a los cuatro puntos cardinales o las cuatro estaciones. También ofrendaba semillas como frijol y maíz.

El local trece, se basó en Huazalingo y tenía unas mascaras de madera que son elaboradas por los lugareños, que utilizan para el carnaval. Este altar fue el primero en ambientar la exposición con música. El número catorce se inspiró en Yahualica (Que significa Reina de las alturas), con sus siete niveles o pasos para llegar al cielo, el incienso era la guía olfativa para que los difuntos pudieran llegar a su ofrenda. Este fue el altar que ganó el primer lugar.  El número quince también era de la región de Atlapexco y tenía un jacal hecho con pencas de maguey y otras ramas de árbol. Tenía algunas vasijas de barro de las conocidas como chililico. En la explicación se dijo que la gente se disfraza para bailar. De hecho, la dueña bailó. El siguiente fue de Zacualtipan y ofrendó atole o chilaca. Hubo otro altar que ofrendó calabazas cultivadas en la propia casa. Creo que esta idea se apega mucho más a la tradición tan añeja.

Pero en esta materia, nada está dicho ya, pues la tradición es un ente vivo y se mueve, se transforma de acuerdo a realidades y entornos distintos. Y eso es precisamente, lo bello y mágico que encierra esa actividad costumbrista y milenaria. Cada pueblo la enriquece con aportaciones propias tratándole de dar una identidad propia y hacer suya, una tradición que en realidad nos pertenece a los pueblos mesoamericanos.
Sinceramente agradezco y felicito mucho a los organizadores y a los participantes porque me hicieron sentir muy orgulloso de ser hidalguense y mexicano.

Me parece que este concurso –ya instituido-, es un gran motivo adicional para asistir el próximo año a los famosos Prismas Basálticos. ¡Una experiencia Inolvidable!