22 de junio de 2016

RINGO STARR EN CONCIERTO, FOTOGRAFÍAS DE ÁLVARO ÁVILA CRUZ


No sé si esta sea mi despedida de los eventos Beatle en Pachuca, (a lo mejor me pasa lo que al grupo Bronco, que regreso con otro nombre), me refiero específicamente a mi exposición fotográfica de Ringo Starr, que por cierto se estrena este sábado dos de julio de 2016, en el Centro Cultural de El Reloj, Pachuca Hidalgo, a las cinco de la tarde. Si fuera el caso, quiero agradecer con toda efusividad a Samuel Morales -y a su maravilloso equipo-, él, quien además de ser todo un profesional con un admirable talento, es un amigo de esos de los que se puede presumir y que además es, todo un privilegio decirlo.
Estos mis eventos, han tenido altibajos muy claros, desde contar con sedes como la misma rectoría de la UAEH, con conferencias, películas, grupos, mesas de debate, exposiciones,talleres de radio, concursos,obras de teatro, venta de artículos y sobre todo la interactuación con otros beatlemános a nivel nacional, de lo cual me siento muy orgulloso, pues soy el pionero de estos, -ahora llamados, festivales-, hasta eventos más modestos como el que hacemos ahora sobre el gran Ringo Starr.
Por los tiempos políticos, no pude organizar un evento digno de mi despedida. Aun así, creo que los grandes amigos que siempre han estado conmigo, como Bertha, David, o Luis, entre muchos otros, merecen todo mi respeto, mi dedicación y este comentario.
Nuestro evento contará con Tere Chacón, la conferencista más importante de México y de otros países, estará Christian Falcón, con su hermosa voz y carisma, estará Mister Kite ante quien me quito el sombrero. Sólo faltó mi amigo el doctor Antonio Curiel, que ahora sí no se manifestó.
Hubiésemos podido contar con un mariachi, y hasta con grupos famosos de la ciudad de México, naturalmente pagados, pero eso perdería encanto a mi filosofía que consiste en que todos damos algo sin pedir o sin pagar. Así fue siempre mi programa de radio y mis eventos: “De, traje”. Todos damos, todos compartimos, y no hacemos de Los Beatles un negocio o comercio. Ni siquiera en el sentido ególatra, de vender una imagen. Al decir todos, me refiero también a los asistentes o público. Se puede dar desde cooperaciones económicas y voluntarias para los gastos odiosos pero necesarios, hasta dar la difusión, ánimo, e invitar a otros. Es decir, hacer suyo el evento, dar particularmente, entusiasmo o ganas de divertirse. Es nuestra oportunidad.
Y porque yo trabajo en el sector cultura, sé que a ésta no la quieren ni regalada. No obstante, les invito a que conozcan mi trabajo como fan de Los Beatles. Les comparto con todo cariño estas lágrimas y sonrisas que he tenido en 35 o 36 años.
No importa si estamos solamente 20 o 30 personas, (ya es decir), sé que todos son mis amigos y les agradezco que crean en mí, y en mi proyecto de vida. Seguimos en esta onda de Los Beatles en Pachuca, con la cual ya hemos incidido en diferentes generaciones! El chiste es motivar a otros o a uno mismo con la música de John, Paul, George y Ringo. Y, ¡sentir orgullo por nuestra beatlemanía local!
Sentimos igual o hasta mejor que otros fans de distintas ciudades más cultas o pobladas, conocemos de música y podemos hacer por ella cosas increíbles. ¡Vamos juntos! y,

¡Deja brillar la luz del amor en Pachuca!

7 de junio de 2016

CAPILLA ADJUNTA A LA IGLESIA DE LA ASUNCIÓN DE PACHUCA


Se cree que el primer recinto de culto edificado en Pachuca, fue el de la iglesia de la Asunción, que según se sabe, comenzó su construcción de manera modesta como todas, pero luego alcanzó cierta notoriedad arquitectónica e institucional, sobre todo cuando se erigió en parroquia. Se construyó a mediados del siglo XVI, luego fue reconstruida como toda edificación que sufre los estragos del tiempo y de la debilidad de los materiales originales. La Virgen de la Asunción (¡Qué bonito nombre!), es la patrona de la ciudad y no San Francisco como erróneamente se cree, de hecho la ciudad tenía el nombre oficial de Nuestra Señora de la Asunción y Real de Minas de Pachuca.


Teológicamente se cree que la Ascensión o subida al cielo es por poder propio, el cual sólo lo tuvo Jesús; en cambio la Asunción se logra con ayuda divina, en este caso, fueron los ángeles quienes elevaron a María al cielo. Iconográficamente es hermoso ese momento y artísticamente sublime, soñador, diría yo que no soy muy católico, pero sí amo a Dios por sobre todos los criterios de las iglesias y doctrinas.
La iglesia y amplios anexos, (arrebatados al clero por las políticas reformistas de la época), abarcaba buena parte de la ahora llamada Plaza de la Constitución, (que antes era la Plaza Mayor o de Armas) y que por cierto se llama así por la Constitución de Cádiz de 1812, creada en España  y no por la Constitución de México de 1857. Son pocos los datos que se conocen sobre la construcción, en contraste se observan los múltiples descuidos que tienen los tres niveles de gobierno y la ciudadanía en general respecto a la iglesia y capillas adjuntas al templo principal. Si esta construcción estuviese en Querétaro, Puebla, Morelia o alguna otra ciudad con más educación, conciencia y respeto a su patrimonio cultural, sería una joya invaluable y un privilegio visitarla. En cambio, aquí en Pachuca, es un espacio histórico atestado de basura, ruido espantoso, comerciantes, puestos, marquesinas, bancas en mal estado, vagabundos y en fin, se encuentra en un abandono casi total.


Siempre he pensado que bien se podría reubicar a los comerciantes y hacer de la plaza, un lugar, no turístico solamente, pues creo que las principales personas que debemos disfrutar este espacio público, somos los que hemos nacido aquí o los que vivimos aquí, pero sí, ofrecer una alternativa cultural y de regocijo, y no sólo la meramente mercantil y de insumos alimentarios, que desde luego son necesarios.
Entre otros curas destacados, Mariano Matamoros, (el famoso sacerdote liberal mexicano que participó en la Guerra de Independencia), realizó parte de su labor pastoral, -casi por tres años, en el presbiterio de esta iglesia.
Pero eso no es todo, la casa religiosa conserva una colección de pinturas maravillosas, que es de muy lamentarse, no son valoradas con toda justicia. El arte sacro es casi inexistente en la ciudad, y el poco que tenemos lo desdeñamos, eso,  por decirlo de alguna manera eufemística.


Dentro de todo el sinsabor que nos dejan nuestras autoridades laicas y hasta las religiosas por el aparentemente desprecio de este monumento histórico, destaca, (como una luz en la gran cueva obscura), el que por fin se reabrió la hermosísima capilla anexa para ceremonias católicas y yo aplaudo enormemente esa iniciativa. Al parecer sólo se abrirá los lunes a los ocho de la mañana, y que bueno, porque más tarde el escandaloso movimiento de los mercaderes, hacen poco apetecible una visita.
Pude asistir a un servicio religioso este seis de junio de 2016 y quedé maravillado con la conservación que tiene nuestra capilla en comento.
Yo conocí el edificio anexo a la iglesia que es de buen tamaño, cuando era propiedad de la Compañía de Real del Monte y Pachuca, luego cuando fue la Presidencia Municipal y hasta cuándo fue la Delegación Metropolitana del Instituto Mexicano del Seguro Social. Es un edificio amplio que yo amaría fervientemente fuera rescatado y utilizado, si no como museo que ya es mucho pedir, (¡me excedí pues, lo reconozco!), aunque sea como casa de cultura donde se dieran talleres a los niños. Ahora está abandonado y Pachuca sigue sin museos.
La fiesta de la iglesia es el 15 de agosto. Prometo ir este año, aunque no me gustan los tumultos. Iré ese día porque no creo que me inviten el primero de agosto, esa es otra fiesta. 


29 de mayo de 2016

TANATOLOGÍA


Felicito y agradezco enormemente, al Colegio de Trabajadores Sociales de Hidalgo por su ardua labor de integrar y valorar el servicio profesional que brindan sus miembros a la sociedad. La idea no consiste solamente en  agruparse en un gremio por vocación, sino actualizarse, compartir conocimientos y experiencias en este gran y complejo campo que adjetivamos como conductas humanas. Eso de por sí ya es bello, pero también es harto complejo: pretender conocer y corregir las relaciones entre personas, pues la persona en sí misma, ya es materia de culto, de incógnitas y de asombro cotidiano. No hay nada más atrevido ni soberbio que intentar conocer al ser humano, sus reacciones, relaciones y sus mundos que apabullantemente son muchos, contradictorios y sorprendentes.
Todos tenemos una tarea en la vida, y al Trabajador Social le tocó bailar con una de las más feas de la fiesta, que sin embargo, es la mejor bailadora: el comportamiento humano y sus amoríos con las diferentes instituciones creadas exprofeso. ¡Simplemente es una gran faena!

Dentro de las actividades que realiza el Colegio supra dicho, destaca, además de la comunicación entre colegas, la capacitación constante. Por ello es que realizaron un invaluable curso sobre tanatología del 26 al 28 de mayo de 2016, en Pachuca Hidalgo. La tanatología, es una ciencia que además de necesaria resulta de algún modo apasionante. Esta trata sobre el  sufrimiento psicológico y físico que tenemos los seres humanos sobre cualquier tipo de pérdida, particularmente sobre la muerte de un ser querido, estudia analiza y propone, terapias para enfrentar las  relaciones significativas del enfermo terminal  o de la ausencia o finalización de cualquier otra cosa afectiva como el trabajo o la separación de la pareja. También ayuda a entender los aspectos legales y en general ofrece alternativas respecto al  trato humanitario que merece el fallecido y sus cuidadores y familiares.

La tanatología es una disciplina integral que estudia el hecho inevitable de la muerte; su propósito es auxiliar a los que aún viven, a enfrentar las situaciones conflictivas que suceden en torno a ella, desde distintos ámbitos del saber, como la medicina, la psicología, la antropología física, la religión, la filosofía y el derecho. La tanatología pretende ambiciosamente, curar el dolor de la muerte y de la desesperanza.
Realmente es una gran experiencia acercarse a los contenidos de esta materia y sobre todo si se está acompañado de grandes especialistas como la muy reconocida doctora Rocío Tello y su equipo de colaboradores. A mí me encanta escuchar a la doctora Tello, porque de cierta forma, además del profundo fondo de sus asertivas reflexiones, éstas las hace de manera tan coloquial y teatralizada que hacen pensar y sacudir los estereotipos de una forma natural y hasta divertida. Me encantan los enfoques y los detenimientos mentales sobre el tema, porque a raíz de mi tesis doctoral, encontré un universo entero sobre la salud, enfermedad, vejez y muerte. Lamento mucho que al taller asistieron básicamente los profesionales de Trabajo Social, en realidad la tanatología nos debe interesar a todos, pues todos hemos tenido pérdidas de todo tipo y las seguiremos teniendo.

Como aportación personal, podría decir que aprender decir adiós es todo un arte, aunque duele mucho, pues la filosofía oriental nos dice -con toda sabiduría-, que el origen del dolor es el apego a la vida. Ya lo decía George Harrison en una hermosa canción: Morir es un arte, y yo creo que enfrentar ese hecho, todavía es un arte mayor. Todo es temporal, hasta el goce y sufrimiento. Lo eterno es el amor, ese no muere, pues es una energía que sólo se transforma. Por eso y si acaso por las dudas yo amo. Y amo mucho. 

20 de mayo de 2016

UN LAGO DE AGUA


Las nuevas tendencias interpretativas sobre la visita museal, no reposan como antes y del todo, en las colecciones, éstas ya no son la cereza del pastel, ni el jonrón del partido, ahora se cree que más que el acervo o contenidos, la verdadera riqueza de un museo, está en las experiencias que se puede llevar el visitante. Prácticas que se viven a través del mundo sensorial y del conocimiento. El museo es un rincón que nos permea, a través del saber y el goce estético: toda una experiencia. Cuando se sale de un recinto museístico, uno ya no es el mismo respecto de cuando entró.

Creo que debiera utilizarse esta misma analogía con las relaciones humanas. Me explico: lo que verdaderamente se lleva uno de cada instante, sueño, deseo o dolor, no son las cosas. Uno como coleccionista, (es mi caso específico), no debe sentir regocijo por poseer bienes, finalmente son objetos que se quedan por un tiempo más que sus dueños, aunque al final también se vayan. Lo que verdaderamente importa es el uso y la elucidación. El plus de los objetos coleccionables resguardados en archivos, bibliotecas, discotecas o museos, es el don de la compartición. Disfrutar con otro que participa de tus mismos gustos es disfrutarlo doblemente. En caso contrario, no tiene sentido la acumulación de objetos ni de ideas.

Así, estar enamorado y después de salir o que te corran de ese recinto, no significa tirar a la basura los recuerdos. Esos memories que a veces te haces reír y muchas más llorar, no tienen por qué arrojarse al bote de basura tan enojadamente. Yo por ejemplo, tardo mucho en deshacerme de las fotos, pues estas representan  momentos burlones que pretenden distraer al tiempo. En ellas se atrapan instantes caprichosos mil veces involuntarios. Pero todo queda registrado en una imagen. Ciertamente a veces sirven de escapulario para un moribundo. Y otras tantas logran una sonrisa, para uno que está en proceso de llegar a serlo. Es nuestra vida y generaciones posteriores la verán con un sentido arqueológico, científico,  y acaso, con algo de extrañamiento.

Con los poemas pasa lo mismo, aquí un ejemplo:

Pozo del placer que tanta agua diste a otros sedientos, antes que a mí. Tu boca -que es el gran Templo de las Diosas- y tus momentos mágicos, que me prestaste momentáneamente y que ahora me arrebatas sin compasión y con toda la fuerza del karma, fueron uno de los mejores aprendizajes de mi vida. Te amo “, ¿Ya viste que yo soy más Cristalito que tú?  Te amo. Te amo mi amor. Como el agua del lago helado, ella no siente nada por mí, pero me hace feliz.

19 de abril de 2016

¡AMISTAD!

La palabra “amistad” deriva de vocablo “amor”. Y es que, es verdad, el sentimiento afectivo es una de las múltiples formas de expresar amor. El amor es el sentimiento supremo, es el éxtasis, es lo más bello que Dios obsequió a la creación, de hecho se dice que fue por amor que Dios creó al hombre y a la naturaleza.
El amor, ese gran amigo loco y santo y sus múltiples variantes: filial, familiar, objetual y de muchas otras formas que a veces resultan complejas y contradictorias. Amor es lo más bello que cualquier ser vivo consciente, -no una bacteria o un virus-, puede experimentar. Amor es la respuesta. Es una flor que se debe dejar crecer.
Regresando al tema, muy probablemente la amistad es la emoción o impulso psicofísico más común entre los seres humanos y se da en diferentes grados y formas. Acaso, nace por las similitudes o simpatías que puede tener un hombre o mujer con sus semejantes. O, acaso nace por la mera necesidad de querer y sentirse querido y acompañado en este viaje que es el proyecto más importante que tenemos, es decir, nuestra propia vida.
Con el privilegio de la amistad se identifica uno mismo en la otredad, en el otro, que aunque nunca será igual a uno, se proyecta la imagen propia casi como en un espejo mágico. Se busca aceptación y se ofrece lo mismo. En la amistad se intercambian gustos e ideas y en ella encuentra uno mismo su propio conocimiento, es un dar y recibir regalos de ideas y experiencias. Tener amigos, -que no conocidos, compañeros o vecinos-, es una fortuna. Es un morir sabiendo que no estás solo en este destino u obra musical que la divinidad compuso en su gran sinfonía bella como un remate para su apoteósico final.
A veces se estima a algunos animales como perros o gatos, y se cree que son amigos o hasta familia. En realidad sólo son compañía que responde a estímulos. Claro que aman a sus dueños y sienten, son seres vivos. Pero un amigo es un igual, que sufre, goza, llora y ríe  porque es racional y consciente de lo temporal y breves que somos. A veces el mejor amigo es la propia pareja sentimental o romántica, que en teoría debería ser así.
Un verdadero amigo es el que expresa su envidia, su coraje por lo que somos y -a veces-, su gusto por lo que logramos, pero casi siempre, manifiesta su solidaridad por lo que sufrimos. La amistad nos une, nos identifica, nos hace lograr pequeños o enormes proyectos, a veces positivos  como la creación de pueblos o naciones y otros no tanto, como las guerras.
Hay quien cree tener muchos amigos y hay quien piensa que no tiene ninguno. En realidad la palabra “amigo”, debería emplearse para casos muy especiales y no vulgarizar el término. Recuerdo mucho una ocasión que Ricardo Fernández, - a quien conozco desde hace más de cuarenta años, y a quien quiero y le debo muchísimo-, que una vez, caminando en la calle, alguien desde un carro lo saludó, yo intrigado y celoso le pregunté: ”¿Quién es?” Y respondió lacónico, “Es un amigo”. ¡Puta! Si fuera un extraño, no creo que lo hubiese saludado!
Por cierto que en este sentido, yo no puedo presumir de tener muchos amigos. Ricardo es uno de esos pocos seres extraños que siempre hemos coincidido y existe entre nosotros un cariño fraternal, aunque pasen meses y meses que nos vemos. Hay una empatía por el sufrimiento y la edad. Éramos niños jugando a ser grandes y ahora que lo somos, jugamos a ser niños.
A un amigo se le enseña, pero también se le aprende muchísimo. Los seres humanos estamos fabricados para asimilar la información del mundo, pero también para rebotarla. Y qué mejor manera que sea a un amigo. Un amigo de verdad.
Cuidar y cultivar una amistad no es fácil, a veces las alegrías o las tragedias te unen a perfectos desconocidos, -como en la cárcel o en un hospital-, pero a veces, de esos momentos difíciles nace una bella flor que no debe ser manchada con ningún pensamiento negativo. Yo, al final, todo lo he logrado con una pequeña ayuda de mis amigos. 

Los amigos de verdad, al final de juego no dicen: "¡Devuelveme las canicas que me ganaste!". 

27 de marzo de 2016

SOLIPSISMO


El solipsismo es una palabra fácil de entender si se recurre a internet para conocer su significado. Pero aun después de conocer su definición, creo que pocos se sientan a tomar un café o una cerveza y a meditar sobre el concepto. Es verdad, el solipsismo es una creación filosófica o un modo distinto y acaso original de ver la vida. Solipsismo es una teoría de la existencia que asegura que sólo existe uno, uno que está diciendo esto. Es decir, que todas las realidades abstractas son producto de la propia mente. Todo lo sueño yo. Nada existe si mi mente no lo imagina. La realidad objetiva es inconsistente en caso de que ésta  fuera real, solo es comprensible a través de mi mente.
Sinceramente es bella pero inquietante esta teoría. ¿De verdad todo lo estoy soñando yo? ¿O es un dios el que me está soñando a mí?
"La vida es un sueño", obra de 1635 de Calderón de la Barca apuntala el pensamiento solipsista cuando el protagonista, Segismundo, encerrado desde que nació, en una torre, se pregunta si es real el mundo que ve a través de la ventana y las rejas, o a lo mejor esta vida en realidad no es más que un sueño. La vida o lo que creemos que es vida depende de factores, uno de ellos es salir de la torre y conocer otros pensamientos. Por ejemplo, todos conocemos que los judíos existen y tienen poder, pero hasta que se le conoce a uno de ellos se puede tener una certeza medianamente aceptable.
El solipsismo implica que cuando uno muera, de alguna forma se acaba la vida o lo que uno cree que es la vida. Uno imagina que después de muerto la vida continúa, que vendrán otros a formar capítulos nuevos al libro ya escrito.
Que el tuzobus tendrá más líneas, que el PRI dejará de gobernar, que la selección mexicana de futbol ganara un mundial, que al pueblo culto de México le importa un pito lo anterior. Pero sólo son construcciones de la mente. Que los prejuicios como el valor de la virginidad son sustituidos por el gran concepto del ser humano. Que Televisa no existe y si existe ya deja de embrutecer al pueblo. Todo lo anterior son especulaciones, son deseos reprimidos, son fantasmas de la mente. Quizá y a lo mejor sólo por eso, la filosofía es la madre de todas las ciencias, aunque no de para comer, pero es importante reflexionar un poco sobre las bellas piernas de la chica que está detrás de la butaca del cine. O sobre el pordiosero que pide limosna, o sobre la bruja que obtuvo todo prostituyendo su cuerpo y alma para alcanzar su felicidad escondida entre las minúsculas partículas blancas de la arena, y azul turquesa del mar y el cielo. Son valores que se llevan en el alma. Se trata del alma. Todo es un armastote cultural e ideológico: ser guapo, joven, culto y rico. Un príncipe de cuentos bobos. Escritos para robar y apoderarse de mentes débiles.
Pero todo eso es una vil imaginación, un maldito sueño, según los solipsistas.
En esta hermosa foto donde no se muestran traseros ni chichis de mujeres, se ve al personaje más importante de Pachuca, no es el presidente municipal ni algún político que vive del erario. A este admirado señor, tengo la fortuna de conocerlo desde hace más de veinte años, y sigue igual. Aportando al mundo. Uno es burgués, el otro es un hippie extremo, que al verlo en su minuciosidad y extremo pensamiento, se le caen a uno los calzones de vergüenza, y hasta se ofende al término hippie si uno se quiere etiquetar como tal. Uno, es uno más que no pasa hambre, que su problema es meramente ideológico por que el otro tiene poder de decisión, y hasta pareciera que sus opiniones son mejores que las de uno. 

La foto es hermosa por las burbujas y la gente cotidiana que solo quiere vivir y no pensar. Yo quisiera entrar al mundo de este mi personaje, pero no puedo, según el solipsismo, todo lo estoy imaginado yo. Todo lo creo yo. O, ¿Acaso él me está inventado a mí? ¿Acaso él, si alguna vez vio que yo tenía un teléfono celular para tomarle una foto, sólo lo estaba imaginado? No creo, yo no existo en su mente. Soy menos que su gis con el que pinta y traza el mundo. 

10 de marzo de 2016

YOKO ONO EN EL MUSEO DE LA MEMORIA Y TOLERANCIA


La primera muestra artística que Yoko Ono montó en la ciudad de México, fue la de los famosos ataúdes de los cuales brotaba un pie de árbol, que representaba de algún modo la reencarnación o el persistir en esta vida, si bien, ya en otra modalidad distinta a la humana.
Ono, siempre se ha caracterizado por sus ideas atrevidas y originales, algunas de ellas verdaderamente evocadoras y que invitan, -además del placer estético y la apreciación de la plástica-, a la reflexión sobre los productos y la evolución humana.
Dos décadas después la viuda de John Lennon, trae a nuestro país una variante de su arte conceptual, dentro de la que destaca el árbol de los Deseos, en donde cualquiera podía dejar una hoja con una petición; y luego, quizá la más importante, la exposición  titulada Tierra de Esperanza, la cual reúne 16 piezas emblemáticas de la trayectoria de más de diez lustros de la no del todo comprendida artista nipona.
La antología  profundiza sobre la violencia, el género, el poder y muestra entre otras instalaciones, fotografías y filmes, por ejemplo, la obra llamada “Pintura del techo”, o la famosa “Pieza de corte”, o la otra llamada "Pice" que como es sabido, se trata de armar rompecabezas con jarrones rotos a propósito, de distintos materiales. No podía faltar el “Play by Trust”, es decir el ajedrez blanco para ambos contrincantes. En las instalaciones de Yoko, el público juega un papel fundamental, pues es precisamente el visitante quien tiene que actuar para que la obra artística tenga sentido.


En la oratoria de Yoko, se mencionó que Lennon era un feminista, en alusión clara a los ojos de mujeres que se exhiben y que de hecho hubo una convocatoria abierta para que cualquier mujer enviara su fotografía. Muy Interesante y hasta estremecedor.
La exposición se encuentra en el segundo piso del asombroso Museo de la Memoria y Tolerancia de la ciudad de México, que punto y aparte, es uno de los museos más impresionantes que he visto en mi vida. Lo digo yo, que me muevo en el mundo de los museos y que visitarlos es mi pasión. Pero de este recinto no sólo conmueve su acervo, -que de sí, ya da muchísimo que decir-, es su propuesta museográfica, altamente moderna y vanguardista. El visitante entra con una forma de ser y pensar sobre el mundo y, sale, con otra muy distinta.


Yo no concibo seres humanos, -de verdad no lo concibo-, que se sientan superiores a otros y que por ese sólo hecho quieran eliminar a los "inferiores". Aparte de que es una estupidez absoluta y primitiva, me parece carente de todo sentido moral y religioso. Toda esa aberración ha existido en el ser humano, yo creo que siempre. Y no sólo hablamos de los nazis, cientos de pueblos alrededor del mundo, alguna vez han tenido este tipo de prejuicios tan llenos de inhumanidad. (Algunos estadounidenses respecto a los latinos).(El menosprecio a los valores de la mujer).

Finalmente me quedo con el mensaje de que a lo mejor se puede tener motivos para no tener empatía con otros, pero nunca motivos para tener odio, y sobre todo, tanta crueldad. La guerra es el gran despropósito de Dios y el infierno más grande que puede vivir el ser humano. Por eso creo en Lennon y en su “Imagina la paz”, que ahora preconiza Yoko Ono. A lo mejor haría falta, y esa es una frase mía, sentimientos y cultura, en ese sentido: de conocer la historia de la humanidad. No fanatismos. La luz del conocimiento, abrirá la puerta de la comprensión. Finalmente estamos sólos en este mundo, ¡Seamos amigos, esto es temporal!


Por lo pronto, el MMT,  es uno de los diez mejores museos que he visitado en mi recorrer por espacios que resguardan los testimonios del hombre y su cultura, y conste que el museo no es muy grande, pero sí de una importancia muy considerable.

Y pues regresando a  la muestra selectiva de Yoko Ono, ésta se logró en parte por el impulso de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México y otros organismos, su temporalidad es del 2 de febrero al 29 de mayo de 2016. De verdad vale la pena visitar el museo, y de paso, echarle una mirada curiosa a  la exposición de Yoko, porque a pesar de su singularidad y audacia, en realidad no llena las expectativas de nadie, sobre todo cuando ya se conoció la verdadera antología que se montó el año pasado en el Museo de Artes Modernas de Nueva York. ¡Esas sí que fueron palabras mayores!


24 de febrero de 2016

30 ANIVERSARIO DE "CONCIERTO BEATLE"


En la semana dedicada al 30 aniversario del programa de radio “Concierto Beatle”, me gustaría comentar lo azaroso que resulta la actividad de coleccionista de fotografías y recortes del Cuarteto de Liverpool. Al principio es fácil, porque uno memoriza las imágenes, pero en cuanto va creciendo la cantidad de ellas, se vuelve temerariamente complicado recordar si ya se tiene tal o cual foto. Y es que hay fotografías muy parecidas que solo tienen variaciones mínimas. Sin embargo existen otras que al primer contacto visual se sabe indudablemente que la imagen es rara o incluso, extremadamente rara. En papel, es decir impresas, tengo más veinte mil, y digitales otra respetable cantidad. De George Harrison hay algunas muy bonitas y que idealizan al mundo hippie,  la religiosidad, la filosofía y el misticismo.  Yo tengo 35 años coleccionando y clasificando fotos de los Beatles y no he perdido la capacidad de asombro cuando veo imágenes como esta.

El programa especial de aniversario, es este domingo 28 de febrero a partir de las 11:00 horas por 98.1 FM, Bella Airosa Radio.


¡Cordialmente invitados!



22 de diciembre de 2015

EL FORMATO DE CARTUCHO

Cuando yo entré por primera vez a ese espacio sagrado que se le conoce con el nombre de cabina de radio, sólo tenía los conocimientos más elementales y rudimentarios sobre los aspectos técnicos de ese importante medio de comunicación. En ese tiempo nosotros los fans, veíamos  a los locutores con cierto miedo, respeto e incredulidad, era toda una emoción conocerlos y de cualquier forma era fascinante verlos hablar “en persona”.

Entonces se trabajaba con dos tornamesas reproductoras del llamado acetato, es decir, los discos vinilos o gramofónicos de siete y doce pulgadas, (que se conocían con el nombre de sencillos o Larga Duración, -LP-) que se reproducían al momento y esa era la parte musical que salía al aire. Para el uso frecuente de promocionales o de algunas canciones mismas, se transfería el contenido de los discos a un formato llamado cartucho de cinta de ocho pistas (o eight-track cartridge), que era la forma común de presentar entradas, salidas o cualquier otro tipo de promocional grabado. Se ponían en una cartuchera habilitada, ¡Y eso era la magia de la radio!

35 años después puede tener acceso a un cartucho original de Los Beatles, que se llegaron a vender de manera oficial, particularmente para las estaciones de radio, pues el usuario común tenía primero el disco vinil de 45 o 33 revoluciones por minuto; luego apareció de manera comercial el audiotape o casete, que era muy práctico de manejar, e incluso de transportar, ambas cintas magnetofónicas fueron desarrolladas hacia 1964, pero se popularizaron años después y alcanzaron su cima a finales de los años setenta.

Podemos decir que estos formatos y aún otros como el DAT, son anteriores a la sorprendentemente llamada época digital, donde la tecnología es tan cotidiana como un día lleno de sol; en esta modernidad resalta sobre todo el CD y el Blu Ray. Desde luego que el video o el mundo de la película, ha tenido su propia historia seductora.

Ahora, prácticamente el cartucho es una pieza de museo. No se puede ver en ningún lado, pero no hay que olvidar que muchas generaciones aprendimos, disfrutamos, cantamos y bailamos en la radio con estos obsoletos formatos analógicos.


(En la parte superior de la foto, la entrada original del programa de radio “Concierto Beatle” en cartucho, de hace muchos años, que ahora afortunadamente, ya tiene un respaldo digital. ¿Cuántas veces esta cinta no habrá entrado y salido de la cartuchera, que encendía una luz, para advertir que ya se estaba transmitiendo al aire?).

3 de noviembre de 2015

SAN JUAN DE ACRE


Cuando imaginamos, nos describen, o vemos algún dibujo, maqueta o fotografía de ciudades o monumentos con mucho significado para la humanidad, no queda otra que derretirse de asombro por las creaciones del hombre, sus sentidos culturales y existenciales. Tener un acercamiento con esos lugares sorprendentes, es como si la Historia le arrebatara el micrófono a los escritores y estudiosos del pasado y hablara por sí misma en primera persona sobre los sueños y realidades del ayer. Siempre he creído que las ciudades son entes orgánicos que nacen, crecen, se reproducen (a veces sólo como ciertas imitaciones), pero también mueren, acaso algunas de ellas lograr renacer de sus cenizas gloriosas, en lo que algunos especialistas denominan como una reconstrucción de lo maravilloso, yo le llamo, nostalgia por lo que otras generaciones vivieron, sintieron, pensaron y crearon. En otros casos la gente se contenta con ver el cadáver, es decir, con observar los restos arqueológicos de algún gran sitio que como un rompecabezas ficticio, se va complementando con la configuración hipotética. No obstante, existen ciudades milenarias que al parecer son inmortales, como Jericó, Damasco o Atenas entre muchas otras.

San Juan de Acre, es una de ellas, sometida por diferentes culturas como la asiria, egipcia, y romana, tuvo sus periodos bizantino, musulmán y cristiano. La ciudad fue codiciada por ser un puerto estratégico que comunicaba -y todavía enlaza- el Medio Oriente con Europa, Acre era la entrada para acceder a la ciudad sagrada de Jerusalén por lo que se convirtió en una importante protagonista de uno de los capítulos más fascinantes de la Historia Universal: Las cruzadas. Estas fueron campañas militares que emprendieron los estados católicos para recuperar la tierra santa de varios pueblos que manifestaron tener mejor derecho que los cristianos como los musulmanes o los judíos, aunque también tuvo marcados fines políticos y económicos. Acre fue disputada y ganada para la cristiandad, particularmente en la tercera cruzada en la cual el rey de Inglaterra Ricardo Corazón de León, tuvo una decisiva participación. También jugaron un papel estelar los hospitalarios, que eran un tipo de monjes-soldados, como la Orden de Malta, los Caballeros Templarios y la Orden del Santo Sepulcro, que luego derivarían en las llamadas ordenes hospitalarias como los antoninos o los camilianos. De hecho, una vez que la ciudad fue recuperada por los cristianos, se le puso o impuso el nombre que ahora ostenta, (en árabe es Akka y en hebreo es Akko), en memoria del fundador de los juandedianos, la orden hospitalaria más importante y numerosa del mundo conformada por religiosos enfermeros: San Juan de Dios.

Las películas, libros, novelas y recreaciones de la vida medieval, se quedan cortos cuando se conoce de cerca, cuando se puede tocar un muro edificado con la ingeniería de la época, levantado con la fe y el corazón de los creyentes de ese entonces: La fortaleza y hospital, fue construido para asistir a los peregrinos que se desplazaban en penosas romerías a Tierra Santa, ahí, entre esas paredes pétreas se les atendía no sólo en el sentido corporal, sino también se les procuraba salud espiritual. La bella construcción estuvo sepultada por años y años, acaso a eso se debe su buen estado de conservación -que presume ahora-. Pero no sólo es eso, el viejo edificio que ya de por sí es un museo viviente, cuenta con la más alta tecnología para que el visitante se lleve una experiencia inolvidable: en efecto, caminar por los túneles, escuchar los gemidos de dolor que brincan entre la obscuridad, (esas voces fantasmales que siguen adheridas, abrazadas necia y desesperadamente entre las piedras) que alguna vez fueron emitidos por los enfermos y por los presos, -porque también la fortaleza se utilizó como cárcel-, es una experiencia inigualable. No por nada, la UNESCO, la declaró Patrimonio Mundial de la Humanidad. Actualmente está bajo la administración política del estado de Israel, es una ciudad mixta donde tratan de convivir dos enemigos naturales, los judíos, que son mayoría y los árabes.

Así de lejos, pareciera que la ciudad de San Juan de Acre es tan sólo un párrafo de una página ilustrada de un gran libro. Empero, es toda una historia que seduce de la manera más abrumadoramente posible.


A mí me sorprende mucho que Dios, al ser el valor universal más importante que tiene el hombre, doctrinalmente sea visto de formas tan desiguales y sirva de pretexto para tantas guerras y tantas muertes intencionadas. Eso es odio, no es amor. Por eso le creo a John Lennon cuando dice: “Imagina que no hay posesiones [terrenales] y encima de nosotros, existe sólo un cielo”. Y aunque Lennon dice que no es difícil de hacer, creo que a veces, no es nada fácil. 

25 de septiembre de 2015

TUYA EN SEPTIEMBRE

Septiembre es un mes que siempre me ha gustado. Existen muchas canciones muy lindas que hacen referencia a este lapso otoñal, ya sea en la letra o en el título. Recuerdo -en inglés-, por ejemplo: Sealed with a Kiss de Brian Hyland, September Morn(ning) de Neil Diamond, September in the Rain de Frank Sinatra, See you in September de The Four Seasons y la clásica de clásicas que jamás me ha dejado de gustar desde que la conocí y que además fue uno de los primeros sencillos que compré en mi vida allá por 1978 o 79: September de Earth, Wind & Fire. Todas muy bien hechas y de alto contenido emocional.

No obstante, había de manera particular otra canción inquietante que escuché por primera vez en Radio 6 20 (¿Qué canción no conocí en ese entrañable y educativo espacio radiofónico?, desde luego estoy exagerando, pero básicamente esa estación fue la que formó mi cultura musical). Era una canción instrumental, rítmica, contagiosa y, hasta alegre y soñadora, se llamaba “Tuya en septiembre” con el ingente Bobby Darin.
Como buen coleccionista de música hermosa, emprendí una afanosa búsqueda tras ella (como tantas otras) por cielo, mar y tierra. Nunca la encontré.

Ya resignado, un buen día -uno de esos días en que se tiene mucha suerte-, andaba escudriñando, (es decir me andaba asomando, casi por inercia) en los botaderos de discos usados (en ese tiempo sólo eran vinilos), queriendo encontrar discos raros de Los Beatles. Para ello me habían dicho que en la colonia Roma de la ciudad de México había una tienda muy prestigiada en materiales discográficos de segunda mano, se llamaba Disco Recuerdo. En la primera oportunidad que tuve fui a la tienda en comento y comencé a hurgar en los cajones como de costumbre, ya cansado de ver casi lo mismo, de pronto vi un LP que me llamó mucho la atención por la portada que aunque era muy vieja, era a color, subí la mirada y leí con asombro que el intérprete del álbum era nada más ni nada menos que el genial multi instrumentista, cantante y compositor Bobby Darin. Hay que decir que el neoyorquino Darin tuvo éxitos sensacionales aunque a mí la canción que verdaderamente me fascina con su voz es “El mar” (esta pieza fue más conocida en la versión orquestal de Ray Conniff). Por instinto giré el disco para ver las melodías y cuando vi que traía la de Beyond the Sea, confirmé la sospecha de que el disco debía ser mío, cualquier duda se despejó cuando al final del listado venía “Come September”, que era nada más ni nada menos que la de “Tuya en septiembre”. Estreché el disco contra mi pecho y miré para todos lados, como tratando de evitar que alguien me lo pudiese arrebatar de las manos. Cuando pregunté por el costo, se me hizo una barbaridad el precio, muy alto, sobre todo si consideramos que era un disco usado; luego miré el vinil y me di cuenta que estaba en buen estado. Sin embargo lo que en realidad me sedujo y me empujo definitivamente para lograr su adquisición, fue que en la parte posterior tenía escrito a mano está leyenda:

“Recuerdo de cuando fuimos a ver esta película juntos, con amor, de César para Cristina, 28 de abril de 1962”.

En efecto, el álbum era el soundtrack o banda sonora de la película “Tuya en septiembre”, (yo hasta entonces no sabía que el tema le daba título a una película). La divertida comedia que fue filmada a color, estuvo protagonizada por el célebre galán Rock Hudson, Gina Lollobrigida y Sandra Dee, esposa del propio Bobby Darin quien también actúa en el filme que se estrenó en agosto de 1961 en Estados Unidos, bajo la dirección de Robert Mulligan con un guion de Stanley Shapiro.

La dedicatoria que venía escrita en el disco fue un dulce cordero para mi hambrienta imaginación de lobo. Me transporté a un mundo donde la juventud era otra, otras sus modas y otros sus gustos. (Fácilmente César y Cristina podrían ser mis padres). Mientras viajaba de regreso a casa, empecé a reconstruir muchos trocitos de un rompecabezas ficticio: ¿Habrán sido novios, o estaban en proceso? Se ve que a los dos les gustó la película, tan así que César compró el álbum y se lo obsequió a Cristina en un gestó caballeroso y conquistador por un lado, pero generoso y romántico por otro, pues cualquiera se hubiese quedado con el disco. ¿Fue una muestra de amistad o una señal de amor? ¿Qué habrá pasado con ellos? Sea lo que fuere, lo más probable es que esa relación terminó, o tal vez ni siquiera inició nunca. Pudo acabar de diferentes formas, un divorcio, la muerte de alguno de ellos, en fin. Una de las certezas exitosas que deduje, es que ella ya no quería saber nada de esa película o de ese disco, porqué de otro modo no se hubiese desprendido del supradicho, (aunque también cabe la posibilidad de que se lo hubiesen robado). En esos surcos se alojan momentos robados al tiempo que ya son de imposible reconstrucción histórica. Pero momentos al fin.

¡Son tantas cosas! Lo tangible y real es que el álbum ya convive en mis estantes rodeado de otros colegas con historias tan parecidas y a su vez tan distintas. Debido a los detalles comentados, es una de mis piezas favoritas. Y si por alguna casualidad extraña, Cesar, Cristina o algún hijo de ellos lee esto, sería increíblemente gustoso para mi devolverles el álbum.

Y como dice en la reseña de la contraportada:

“En síntesis: es un disco de electrizantes resultados”.


12 de septiembre de 2015

EL RELOJ DE LA UNIVERSIDAD DE HIDALGO




Ya somos varios miles, de verdad muchos y muchos miles, los afortunados transeúntes que hemos escuchado al menos una vez en nuestra vida, la sonoridad bella y tan cotidiana del reloj que impera en el frontón del edificio central de la Universidad Autónoma de Hidalgo, también conocido hoy con el minimizado nombre de Centro Cultural Universitario La Garza, es poco nombre para todo lo que significa el grandioso monumento histórico. Estamos hablando nada más, nada menos, que del segundo inmueble virreinal de Pachuca más importante.



Aparte de su historicidad, el edificio es bellísimo y sin duda es el más emblemático de Pachuca. ¿Cuánta historia habrá gateado, caminado o hasta corrido intra o extra muros? Primeramente como recinto hospitalario y luego como espacio educativo. Estoy enamorado de esa construcción elegante y altiva, tan así, que hice mi tesis doctoral sobre la vocación inicial del establecimiento: su función como casa de alivio.



Al respecto hay cientos de páginas que leer o miles de palabras que decir. ¡Cuántos personajes tan importantes han subido o bajado sus magistrales escalinatas!, y otros tantos que no somos importantes. Pero todos, consciente o inconscientemente hemos escuchado las bellas campanadas del cuarto, la media o la hora. Es un reloj imprescindible en nuestras vidas de estudiante, de profesionista, funcionario, o simple peatón.



Algunos afortunados escucharon su monótono y aburrido toque, mientras eran estudiantes. Otros lo escuchamos mientras íbamos a Servicios Escolares a realizar un trámite. El más odioso de todos -que no el más pesado, pues éste era el de las inscripciones, se perdía todo un día en las interminables filas-, era el de “Sin derecho”, por las faltas a clase.
A mí me tocó por ejemplo, que cuando tuve que hacer la revisión de todas mis materias para la titulación, me dijo el director de Servicios Escolares que yo debía la materia de Matemáticas V, le dije. “No debo ninguna materia de la prepa, pues si no, no tuviera certificado”, me dijo el ladino: “Pues hazlo valer”, le dije: “¿Ante quién?, ¿si ustedes que me lo dieron no me lo reconocen?”. Ya resignado por la burocracia tan absurda, me vi en la necesidad –siendo pasante de derecho-, de recursar la materia preparatoriana. De pronto y casi de la nada, me hablaron por teléfono, pues mágicamente había aparecido mi calificación de ocho en el kardex. Por supuesto que yo jamás he tenido ni tengo influencias a nivel estudiantil o de funcionario en la Autónoma.



Así existen miles de historias del famoso Servicios Escolares. Lo que no me imaginé nunca, es que me vería envuelto otra vez en el edificio hermoso para encontrar mi identidad de investigador y de pronto y casi sin querer, conocí la bellísima maquinaria de tan legendario reloj que se empodera de Pachuca, o al menos de su centro, que ya es decir.
Es el reloj público más antiguo que existe en Pachuca y acaso el más olvidado, sobre todo si se contrasta con el monumental. Ambos tienen una coincidencia: el número cuatro romano, está escrito con cuatro I, en vez del formal IV. ¿Por qué fue escrito así? a lo mejor ese es tema de otra investigación.
Agradezco mucho a Dios la oportunidad que me dio de conocer semejante maravilla de ingeniería que a pesar de los años, no ha necesitado un gran mantenimiento ni cirugía mayor.



El reloj fue comprado en la mejor joyería que existía entonces en casi toda Latinoamérica. Una tienda judía altamente cotizada, llamada Hauser Zivy y Compañía, la mejor proveeduría de ese tipo de artefactos por mucho en todo México y adyacentes. Se dice que se compró en 1887 y tuvo un costo de 1,091.00 pesos.
Lo cierto que aun funciona perfectamente, aunque dice su conservador, el señor Ubaldo, que en realidad toca tres o cuatro minutos ante de la hora real, para que el personal esté atento.
Al parecer es una pequeña maquinita que nadie toma en cuenta, pero en realidad es una maravilla tecnológica que admira y produce amor. Mucho amor, y ha marcado el tiempo de tantos y tantos.
Cuantas parejas en los sombríos jardines del edificio se habrán sobresaltado al escuchar las campanitas bellas pero advertidoras.
Pareciera que Pachuca sólo está marcada por el tiempo. Tiempo que descansa en sus bellos parajes de panteón. Ahí se detuvieron los relojes más bellos y más sonoros del Real de Minas. Pero no para todos (Agradezco a Diana Campero las temerarias fotos de las campanas).









31 de agosto de 2015

HOMBRE ERRANTE EN XOXOTECO


Los que de verdad me conocen, saben que soy muy poco dado a presumir. En este caso, más que presumir, me siento muy orgulloso y contento al saber que conozco más del 95% de los municipios que conforman nuestra entidad. Yo soy orgullosamente hidalguense y privilegiadamente pachuqueño. Casi no hay ninguna maravilla natural o cultural que no conozca del estado de Hidalgo. Soy un hombre errante y me encanta fotografiar todo lo que veo. Es verdad, me faltaba conocer en una crudita, un templo maravilloso: Santa María Xoxoteco y sus inigualables pinturas murales. 


La iglesia en realidad es una capilla por lo pequeño, pero que resguarda en sus muros, un incalculable valor patrimonial, que gracias a Dios ha sido protegido por el tiempo y principalmente por el vandalismo humano.
No pretendo aquí, (como nunca lo he intentado en todos mis escritos), descubrir el agua tibia ni aportar datos nuevos. Sería absurdo. Verdaderos especialistas se han dedicado al estudio y análisis del contenido artístico, cultural e histórico que tienen estas maravillosas pinturas con toda seriedad y profesionalismo. El arquitecto español  Benito Artigas con su “La piel de la arquitectura y el doctor Arturo Vergara con su “Las representaciones del infierno en las capillas agustinas del siglo XVI en el Estado de Hidalgo”, or  de la arquitectura teco ecir.gnificado de añol Benito Artigas y el anca ni aportar datos nuevos. (Tengo la fortuna de conocer a ambos). Serus muros un incalculhan descrito de forma magistral el significado de las pinturas murales que son únicas en Hispanoamérica, de verdad que ya es mucho que decir. La obra pictórica pertenece a la tradición de diseños europeos renacentistas interpretados y ejecutados por los tlacuilos o pintores indígenas, entre el imaginario, casi loco se aprecia: La creación del mundo, con imágenes de Adán y Eva y la tentación del pecado original. El Juicio final. Los castigos infernales, con indígenas torturados por animales mitológicos o demonios. Los castigos terrenales, con encomenderos que castigan a los indígenas. Escenas de pecados y malos comportamientos de los indígenas susceptibles de castigos. Da para muchisimo este estudio que yo,  solamente copio y resalto.


Mi reflexión es que admiro la fantástica forma de ilustrar a los ignotos de los temas de la evangelización que por cierto tuvo mucho éxito. Por suerte esta capilla fue protegida con cal hasta su descubrimiento profesional. Y casi nadie lo sabe, pero en Hidalgo tenemos este gran legado artístico,- patrimonial-, del siglo XVI. Creo que son las pinturas policromadas más importantes de todo el siglo XVI de toda Hispanoamérica. Y para su protección, no hay ni siquiera un uniformado que resguarde ese tesoro ancestral. De hecho todos somos policías que resguardamos ese tesoro tan antiguo. Pero exijo que haya un custodio de tan valioso enjambre mural.



Una vez vi que unos arqueólogos al salvar o estudiar un sitio prehispánico, aquí mismo en Hidalgo, después de los registros y demás protocolos, se decidió por norma jurídica, enterrar todo lo descubierto. Creo que es mejor, si el pueblo ignorante de su valor, pretende grafitear la grandeza histórica de México, es mejor enterrarla. Esta propuesta la hago para todos los actores responsables, ciudadanos, clero, y los tres niveles de gobierno. Ojalá le echen una mirada a esta maravilla cultural única en América Latina. El deber de todos es protegerla. 


19 de agosto de 2015

MUSEO DE SITIO, LA DIFICULTAD, REAL DEL MONTE


El llamado Centro de Interpretación y Museo de Sitio de la Mina Dificultad, es el espacio museal más asombroso -por mucho-, de los que he visitado recientemente, no porque todavía sea un museo vivo en el sentido más amplio de la palabra, pues hoy día realiza algunas labores propias del fantástico, temerario y fascinante mundo de la minería, sino porque también es un gran centro de aprendizaje y un encuentro total para una enorme sacudida emocional e histórica para todos. No sólo es lo didáctico lo que mueve las fibras del visitante, (aderezado todo con los múltiples relatos espeluznantes que nos cuentan en torno a la actividad extractiva).


La reflexión más sorprendente y estremecedora que obtengo de esta visita, (complementada desde luego con muchísimas lecturas), es que, el pescador –por ejemplo-, arriesga su vida por conseguir alimento para sí, su familia o la comunidad. Lo mismo pasa con otras muchas empresas. Pero la minería en particular es sumamente arriesgada y casi siempre mortal. La única intención que persigue la minería es arrancarle a las entrañas de la tierra –la madre que abraza amorosamente  a sus hijos o hermanos-, algunos minerales que por lo escaso y bello, son altamente cotizados entre la sociedad, esa que que vive arriba de los túneles (obscuros, silenciosos y pocas veces, amigables), esa sociedad rica que camina elegantemente cientos de metros arriba de ellos y que usa los minerales extraidos para respaldar monedas o para hacer objetos de ornato como pulseras o collares que sólo una gran persona superficial puede usar, acaso de adorno, pero básicamente para denotar su poder económico. Su vanidad en la alhaja puede brillar por el oro, pero también por la mucha sangre que los gambusinos dejaron en su pico y pala emocionados.

Reitero que este museo industrial me asombró mucho, particularmente por la gigantesca maquinaria que en muchos casos todavía es útil y sobre todo porque nos permite visualizar el cambio trascendental de la energía primitiva (la realizada por seres humanos o animales de tiro), a la era de vapor y ahora a la de la electricidad y probablemente dentro de poco, a la de otras fuentes de energía que la tecnología evolutiva permite deducir.

Acaso 500 gramos de oro o plata, significa mucho más que la salud y vida de cientos de mineros, también significa una inversión más que cuantiosa para su extracción. Sobre todo, admira mucho, la tenacidad e inteligencia del ser humano para arrebatarle al subsuelo algunas partículas o piedras que le son propias.
La minería se me hace, una de las actividades más peligrosas, difíciles e ingeniosas que el hombre ha intentado. Sobre todo aquella dirigida al estatus de poder y economía, pues hay otros minerales que son necesarios para el desarrollo de las tecnologías, y de estas, ni hablar.

Desde la minería prehispánica a la colonial, hasta llegar a la contemporánea, se queda uno atónito de pensar en todo lo que ha pasado en tantos siglos. 
La ciudad de Pachuca por ejemplo, existe en buena medida, gracias a sus riquezas subterráneas.

Ahora es común llamarle a todo el mundo o las cosas que conviven cotidianamente en la ciudad como “tuzo”, pero en realidad, esa palabra connota mucho más que trabajar bajo tierra. Significa todo un estilo de vida. Es un reflexionar ante todo lo que religiosa, política, económica y socialmente representa esta tarea tan legendaria, temeraria y maravillosa. Ser minero significa valor, entrega y arte.¡Cuántos hemos comido y seguiremos comiendo directa o indirectamente de ello!

Real del Monte tiene cuatro museos, todos muy bellos, pero este, aunque no se puede bajar a los distintos niveles que tiene, (700 metros, según dijeron), me parece el más impactante y hermoso. Los invito a que lo conozcan. Abajo todo está conectado por túneles y no estaría mal habilitar un tren subterráneo que haga viajes turísticos, o reactivar el funicular.

No por nada, Nueva España fue el principal productor de plata de todo el virreinato y el distrito minero de Pachuca y Real del Monte, es el más cercano a la capital y uno de los más importantes del mundo.

Hay anécdotas como esta de que la chimenea de la mina Dificultad se llama chacuaco y de ahí nació la frase para el que consume muchos cigarros de que, “fuma como un chacuaco”, o la otra de que: “tiene mucha pachocha”, en referencia a que Pachuca era sinónimo de riqueza. La plata de aquí era de la mejor calidad en el mundo. No me extrañaría nada si en Asia, África o Australia, circularan ahora  mismo monedas o piezas de joyería, cuya plata u oro, fueron arrancados del manantial lleno de venéreos que estaban reposando su eternidad aquí en nuestros cerros y montañas, esos minerales brillosos descansaban aquí sin molestar a nadie, antes de que la ambición humana despojara a la hermana tierra de sus componentes. Eran las mandarinas con las que los duendes jugaban.

Gracias a Dios no, gracias a los metales preciosos, es que México fue conquistado. Donde no hay oro, no hay evangelización. A cambio de quitarle a la tierra lo que era suyo, le hemos entregado a ella, miles y miles de seres humanos. No fue un cambio justo, pero fue un cambio al final.

Cabe añadir que el extra, es que el museo cuenta con una extraordinaria litoteca que resguarda minerales exóticos de muchísimas partes del mundo, que verdaderamente es imperdible.