4 de septiembre de 2010

XOCHICALCO




Tuve la gran fortuna de conocer una de las zonas de monumentos arqueológicos más importantes de Mesoamérica: Xochicalco que se encuentra en el actual estado mexicano de Morelos, específicamente en Temixco, municipio famoso por sus balnearios tan solicitados.



La ciudad prehispánica que tuvo su apogeo en el periodo epiclásico y que ahora tiene declaratoria de Patrimonio de la Humanidad desde el 1 de enero de 1999 por la UNESCO, tiene una arquitectura monumental y paisajes deliciosos a la vista. Se dice que fue construida acaso por los toltecas de origen, pero fueron los xochicaltecas los que consolidaron a la urbe fortificada, pues tiene elementos naturales que la hacen propicia para tener defensas geográficas. La ciudad fue construida sobre una colina que se eleva a 130 m. sobre la planicie circundante y ocupó el lugar preeminente que tenía Teotihuacán cuando ésta fue abandonada.



Cuenta con muchos monumentos imperdibles en la visita al sitio, como la Pirámide de las Serpientes Emplumadas, la Acrópolis, el Juego de Pelota y el Observatorio, que a pesar de estar cerrado al público por razones de seguridad desde el brote de la influenza, pudimos entrar. El observatorio es una gruta natural que fue acondicionada para hacer registros de calendario y de los astros celestes. Se siente una emoción indescriptible entrar a ese lugar casi mágico cuya única luz natural entra a través de una chimenea hexagonal construida en la superficie de la cueva. Existen investigadores que han hechos registros durante todo un año de las variaciones que tiene la ubicación del sol respecto a la tierra, en diferentes momentos anuales.



El “Lugar de la Casa de Flores”, que eso significa nuestra urbe prehispánica, cuenta con un maravilloso museo de sitio, sumamente didáctico y placentero. Además cuenta la zona arqueológica con un espectáculo nocturno de luz y sonido impresionante, pero del cual yo no estoy completamente de acuerdo, por la afectación que se hace a la flora fauna endémicas, que al parecer no es tan grave. Se trata de un museo muy avanzado, pues es ecológico, y utiliza el agua de lluvia para los servicios cotidianos. Además aprovecha la luz natural a través de prismas focalizados y se abastece de energía solar. La temperatura también tiene ciertos controles artificiales.



Vale demasiado la pena visitar este maravilloso lugar ubicado a unos cuarenta minutos de Cuernavaca. Las terrazas artificiales y el paisaje natural cobran una vital importancia para entender que somos, de dónde venimos y hacía donde vamos. Es finalmente, un ejemplo de la prodigiosa capacidad constructora de la humanidad, para acercarse a Dios, a través de estos recintos ceremoniales.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece q la zona arqueologica esochicalco es bella en construcciones aunque debo agregar algo desertica

soy gaby


ps. como veo mis comentarios???

Anónimo dijo...

xochicalco perdon