12 de octubre de 2017

EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA Y CICLO DE CONFERENCIAS SOBRE SAN FRANCISCO DE PACHUCA

El Instituto Nacional de Antropología e Historia en el estado de Hidalgo, celebró sus primeros cuarenta años de vida institucional  con la excelente exposición “San Francisco en el tiempo”, la cual consta de planos e imágenes antiguos relacionados a la ciudad de Pachuca, pero con énfasis a su principal edificio colonial: El convento de San Francisco: el otrora sede del Colegio de Propaganda Fide y desde 1977, sede del Centro INAH Hidalgo. Precisamente es el cuadragésimo aniversario del Centro INAH Hidalgo, la causa que movió a realizar este interesante ciclo de conferencias relacionadas al tema franciscano y a su edificio tan emblemático. El día de hoy culminaron las interesantes conferencias y homenajes. Las últimas charlas académicas tuvieron que mover su fecha original, por los fenómenos sísmicos de todos conocidos.
La siguiente descripción es la síntesis de cada una de las conferencias y la semblanza curricular de los ponentes:

El edificio del Colegio de San Francisco de Pachuca. Usos, destino y desatinos. A partir de la exclaustración de los religiosos del Colegio de San Francisco de Pachuca, realizada por el general Antonio Carvajal el 26 de mayo de 1860, trajo como consecuencia la entrega del edificio y los terrenos de su huerta y potrero al ayuntamiento de Pachuca, por instrucciones del presidente Benito Juárez el inmueble empezó a tener usos diferentes a los de su origen. Así, a lo largo de un poco más de 150 años las instancias municipales, estatales y federales decidieron utilizarlo para fines diversos, adaptando sus espacios ante las necesidades de las dependencias instaladas, lo cual ocasionó modificaciones al edificio que lo transformaron sustancialmente en su distribución interior y aspecto exterior. 

El tema  fue tratado por el historiador José Veragara Vergara, quien es egresado de la licenciatura en historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Los temas de su interés son la investigación en torno al arte y la historia novohispana en el estado de Hidalgo, lo cual lo llevó a participar en el rescate y organización de la documentación del Archivo Histórico del Poder Judicial y del Archivo General del Estado de Hidalgo. Es autor de El barroco en Hidalgo y Los conventos de los Santos Reyes de Metztitlán y Nuestra Señora de Molango y de artículos acerca de los temas indicados, entre estos: “Pachuca: piedra, forma y lienzo” como parte de la obra colectiva Pachuca. Plata, viento y voluntad. En el servicio público fue Director del Centro INAH Hidalgo; de Investigación y Patrimonio Cultural del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, de esta última institución fue Director General.

La Presencia Franciscana en Hidalgo. La Orden de Frailes Menores de San Francisco jugó un papel muy importante en la evangelización del Nuevo Mundo. En el territorio de lo que ahora es el estado de Hidalgo, su huella espiritual, educativa, histórica y arquitectónica está muy presente.

El tema fue presentado por Álvaro Ávila Cruz quien es Licenciado y Especialista en el área de Ciencias Sociales por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, Maestro en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México y Doctor en Historia por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Es autor del libro Los Frailes Descalzos de Pachuca, su Convento y Colegio.

Franciscanos de Pachuca y Chichimecas de Sierra Gorda. Un encuentro desafortunado. Los franciscanos de la estricta observancia pachuqueños, se involucraron en la evangelización de naturales, sólo hasta principios del siglo XVIII, esto por razones de su incorporación al programa de Colegios de Propaganda Fide y la existencia de población chichimeca en resistencia doctrinal en las alcaldías de Cadereyta, Zimapán e Ixmiquilpan, jurisdicciones separadas por el río Moctezuma. La aventura franciscana en cuestión sería empresa fácil, dado diversos escollos procedimentales eclesiásticos, y conflictos abiertos con el correspondiente al Colegio queretano de San Fernando. Dicho ambiente enrarecido determinaría, por fin, el rápido fracaso de proyecto propuesto.

A cargo de Artemio Arroyo Mosqueda. Licenciado en Etnología por la Escuela Nacional de Antropología e Historia, de la cual recibió los grados de Maestro y Doctor en Historia y Etnohistoria. Ha sido investigador titular de la Dirección General de Culturas Populares, como también docente de la Universidad Autónoma del estado de Hidalgo. Se ha desempeñado como Subdirector de Investigación en el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, actuando como Director de Patrimonio Cultural de ese mismo organismo.

El sueño de los misioneros de San Francisco de Pachuca. El Colegio Apostólico de Pátzcuaro. En 1788, don José Antonio Macías, cura del partido de San Francisco de Uruapan hizo llegar una misiva a don Antonio de San Miguel, obispo de la diócesis de Michoacán, para enterarlo que dadas las carencias espirituales de los gentiles y vecinos de Tierra Caliente, la Sierra y otras poblaciones de esa región, pretendía promover y auspiciar, un Hospicio apostólico, con el apoyo del Colegio Apostólico de la Santísima Cruz de Querétaro. Habían transcurrido poco más de doscientos años de la Conquista espiritual y aun restaban inmensos territorios por ser evangelizados; en ese sentido, los misioneros apostólicos durante el siglo XVIII se asumieron como los paladines para propagar la fe, pero no por ello ignoraron los beneficios temporales y precisamente el acopio de las limosnas, fue la raíz de un conflicto entre los misioneros de Querétaro y Pachuca a principios del siglo XIX, así como la promoción de sus respectivos proyectos: un Hospicio o un Colegio respectivamente.


A cargo de Jorge René González Marmolejo quien estudió en la Escuela Nacional de Antropologia e Historia y en 1999 obtuvo el grado de doctor en Historia con el tema de tesis: El delito de solicitación en el Arzobispado de México durante el siglo XVIII y principios del XIX. Forma parte del Seminario de Historia de las Mentalidades de la Dirección de Estudios Históricos del INAH. Sus áreas de investigación son la historia de las mentalidades; historia de la Iglesia en México durante el siglo XVIII, los Colegios de Propaganda Fide y los padres jesuitas a partir de su expulsión en 1767. Es autor de los libros: Colegio Seminario de Tepotzotlán, para instrucción, retiro voluntario y corrección de clérigos seculares, Sexo y confesión, Votos de castidad. El debate sobre la sexualidad del clero católico, Misioneros del desierto. Estructura, organización y vida cotidiana de los Colegios Apostólicos de Propaganda Fide, siglo XVIII, Mentalidades, economía y región en la historia de México, siglos XVI al XIX, La historia del ex colegio jesuita de San Francisco Javier de Tepotzotlán, 1777-1950, entre otros.

La Tercera Orden de San Francisco en México. Las terceras órdenes seglares surgieron desde principios del siglo XVII. Su aparición en el panorama religioso fue un fenómeno simultáneo al establecimiento y consolidación arquitectónica de las órdenes y de sus grandes centros conventuales. No fueron cuerpos estáticos, sino que siguieron una trayectoria histórica particular según la región en que se ubicaban. Como producto de este proceso, participaron activamente en la vida social, económica y política del Virreinato.
La conferencia la dictó Luis Carlos Flores Martin, quien es Licenciado en Historia por la Universidad Franciscana de México. Tiene algunas publicaciones como “Hospitales y capillas de indios de la Limpia Concepción” y “Breve historia de la orden  franciscana seglar, Región San Luis Rey de Francia”. Miembro activo de la Tercera Orden de San Francisco.



El Archivo Casasola y el Centro Regional INAH. Preludio de un legado cultural. En esta intervención se mostró los orígenes del Archivo Casasola en Pachuca, y consecuentemente la formación del Centro Regional, teniendo como base, primero este acervo, posteriormente denominado Archivo fotográfico del Centro Regional, hasta llegar a la institucionalización por un lado del Centro Regional Hidalgo, y por el otro de la Fototeca Nacional del INAH. Ambas instituciones del INAH han sido punta de lanza de proyectos de investigación, conservación y de divulgación en el ámbito de la historia y la antropología.

Presentada por Daniel Escorza Rodríguez. Doctor en Historia por la Escuela Nacional de Antropología e Historia, ciudad de México. Investigador de tiempo completo en la Fototeca Nacional del INAH. Su línea de investigación es la historia visual y la historia de la fotografía en México. Su más reciente publicación es Ansina se dice Ansina se escribe.
Para completar esta celebración, se elaboró un mini video con algunas reseñas del Centro INAH Hidalgo y con imágenes de muchas de las personas y trabajadores que han tenido que ver con la institución de alguna o de otra forma. Además se hizo un homenaje a Raúl Guerrero Guerrero y a Carlos Hernández Reyes. Grandes y reconocidos investigadores sobre el patrimonio cultural.


Esta, que fue iniciativa mía, (por motivos de salud), fue finalmente coordinada por el Lic. José Vergara, quien además fue quien montó la maravillosa exposición que acompañó al ciclo. Creo que el investigador y muy reconocido historiador José Vergara, hizo un trabajo insuperable.

A todos mis compañeros de antes y de ahora, a todos los que creyeron y trabajaron en esta celebración, a las maestras Hilda Islas y a Maricela Anastasio, las grandes guerreras emblemáticas del INAH a quienes admiro profundamente y por quienes siento un verdadero afecto y orgullo, a los alumnos y profesores, al público en general que asistieron, muchas gracias por formar parte de esta celebración y compartimos con gusto con todos ustedes, una rebanada de pastel coronado de cuarenta velas.

Gracias a mi institución que me ha dado todo. ¡Simplemente todo! Por eso me dolería tanto, tener que dejarla ya. Y es que si la salud ya no me permite serle útil, no quiero estorbar, ¡Que vengan nuevos jugadores!

¡Gracias INAH,  felicidades Centro INAH Hidalgo! 





3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ponerse la camiseta es agradecimiento, pero, a mi parecer, una humilde opinión, es entregar espíritu, conocimiento y amor por lo que haces. Son contadas las personas que por quienes no están marcadas por un signo monetario. Doctor Álvaro Ávila, usted se cuenta como una de las personas que engrandece la cultura, gracias!!!

Álvaro Ávila Cruz dijo...

Muchas gracias y Dios te bendiga siempre, De todo corazón.

Anónimo dijo...

Muchas Felicidades Dr.Alvaro Avila Cruz por su participación y por sus muy acertados comentarios